ONU dice que Bolivia debe fijar tope de cocales

La oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito espera que en octubre Bolivia dé a conocer la extensión máxima de cultivos de coca para uso tradicional, informó el miércoles un funcionario de esa entidad.

"Esperamos que en octubre el Estado boliviano comunique a la comunidad internacional a través de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes la cantidad de coca y la extensión de cocales que se destinan al consumo tradicional", dijo Antonino de Melo, representante de esa oficina de la ONU en el país.

En Bolivia hay 25.300 hectáreas de coca, según un reciente informe de la ONU, de las que entre 12.000 y 20.000 hectáreas son legales y están destinadas a la masticación y las infusiones de hojas de coca y a usos rituales.

Pero desde hace cuatro años el gobierno no logra concluir un censo financiado por la Unión Europea destinado a conocer la cantidad de coca y la extensión del cultivo que se precisa para esos usos legales. El estudio también determinará la cantidad de coca que se desvía a la elaboración de cocaína.

Por su parte, el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, dijo que razones técnicas demoraron la entrega de los resultados pero aseguró que las conclusiones serán conocidas el próximo mes.

"Ese estudio será la base para modificar y mejorar la política antidroga y para una lucha más coherente contra el narcotráfico", dijo en declaraciones a la prensa el miércoles.

Las 12.000 hectáreas para uso legal fueron fijadas en 1987 con base en estimaciones. En 2004 el presidente Evo Morales, entonces líder de los cocaleros, logró que el gobierno reconociera una parcela a cada agricultor en una región bajo su mando donde antes no era permitida la siembra del arbusto. Así los cocales legales subieron a 20.000, pero según estudios privados el uso tradicional consume menos de esa cantidad.

Amplios sectores mastican hojas de coca para disipar el cansancio y contra el mal de montaña. También se usa en infusiones y en ofrendas a la Pachamama (Madre Tierra).

Bolivia es tercer productor de coca y cocaína después de Colombia y Perú con 17,7% de la superficie de cocales de los tres países.