La fiscalía peruana dijo el miércoles que no aceptó la confesión de dos jóvenes británicas arrestadas con cocaína en el aeropuerto, y que por hacer la confesión esperaban obtener el mínimo de la pena por tráfico ilícito de drogas bajo la legislación peruana.

Ambas mujeres fueron arrestadas el 6 de agosto en el aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima cuando pretendían tomar un vuelo a Madrid. La policía antidrogas les halló en conjunto 11 kilos de cocaína escondidos en bolsas de mayonesa que tenían en su equipaje. Desde el 23 de agosto pasado, ambas se encuentran recluidas en el penal de mujeres Virgen de Fátima del distrito limeño de Chorrillos.

Michaella McCollum, de 20 años, y Melissa Reid, de 19, comparecieron ante un juez en la víspera para aceptar haber incurrido en el delito de transporte de droga, y solicitaron acogerse a la figura legal denominada de la "terminación anticipada" para evitar un juicio oral, y al mismo tiempo obtener el mínimo de pena que afrontan que va de 8 a 15 años de cárcel.

No obstante, para la fiscalía las extranjeras no fueron contundentes en la aceptación de los cargos que se les imputa por lo que no aceptará su declaración, dijo el fiscal Juan Rosas, a cargo de la Primera Fiscalía Provincial Antidrogas de El Callao.

"La fiscalía considera que todavía no existe una plena aceptación de los cargos, simplemente ellas han aceptado haber transportado droga pero no se ha indagado todavía respecto a la versión que ellas tenían primigeniamente, de que ellas habían sido secuestradas o que estaban en contra de su voluntad transportando la droga", declaró Rosas a la AP.

El fiscal sostuvo que si ellas desean acogerse a la terminación anticipada, "eso es un aspecto básico que debe quedar absolutamente claro".

Por ello, dijo que la fiscalía presentará el miércoles un dictamen al juez del caso solicitando que se programe una nueva fecha para una ampliación de la declaración de las británicas con la que se pueda determinar "si desean reconducir su versión y aceptar totalmente los cargos que le imputa la fiscalía".

"Para la fiscalía estas ciudadanas en ningún momento estuvieron secuestradas, en ningún momento estuvieron amenazadas y coaccionadas, y ésta es solo una versión exculpatoria que no es creíble... y si ellas mantienen esa versión no creíble, la fiscalía no va a aceptar que se acojan a este beneficio de terminación anticipada", manifestó Rosas.

La figura de la terminación anticipada implica en Perú que ya no se realice un juicio oral luego que la parte acusada y la fiscalía llegan a un acuerdo tras una negociación. Luego el juez del caso emite una sentencia rápida en base al acuerdo al que llegaron las partes.

Para un acusado por tráfico ilícito de drogas, acogerse a la terminación anticipada supone además que acceda a una reducción de un sexto de la pena que se le imponga. En el caso de aplicarse la pena minima de 8 años, el procesado podría obtener su libertad tras cumplir 6 años con 8 meses en prisión.