América: Martino muere con la suya

Obsesivo hasta el cansancio por el control de la pelota y cambios de ritmo para buscar el ataque. Esa es la piedra angular de la filosofía futbolera del técnico de Argentina Gerardo Martino.

Pero su equipo no fue ni una cosa ni la otra, y mucho menos las dos juntas, por lo que Chile lo controló y buena parte del encuentro lo dominó en la final por la Copa América que se definió el sábado por penales a favor de los chilenos. Pero Martino dijo que no cambiará su postura.

"Son cuestiones del fútbol que uno las va tomando así, una derrota como la de hoy, y con el deseo que teníamos de ganarla, no me va a cambiar el tipo de análisis", afirmó un Martino firme en sus ideas.

Argentina venía de hacer un estupendo papel en semifinales cuando vapuleó 6-1 a Paraguay con un Lionel Messi genial ya que intervino en todas las maniobras que terminaron en la red, pero ante los chilenos se mostró muy desdibujada.

"Creo que los dos equipos armaron un dispositivo para no permitir al rival desplegar su fútbol", declaró Martino tras la victoria 4-1 en definición por penales, después que el partido y el alargue finalizaran sin goles. "Nosotros jugamos con el equipo más goleador de la Copa América y prácticamente no han tenido ocasiones de gol".

Martino sostuvo que ninguno de los dos equipos mostró su mejor versión en este partido en el que Chile conquistó su primera copa en toda su historia y Argentina perdió su segunda final seguida tras caer con Alemania en el Mundial de Brasil 2014.

"Nosotros no jugamos como siempre y Chile tampoco jugó como siempre. Tuvieron más éxito los dispositivos de los equipos para neutralizarse que para jugar", destacó el entrenador, que en la copa de Argentina 2011 también vio frustrado su sueño de campeón cuando dirigía al Paraguay que fue derrotado por Uruguay. "A nosotros nos costó jugar, a Chile le costó jugar. Creo que hubo momentos en los primeros 15 minutos donde Chile predominó. Y a partir de ahí, me parece que Argentina hizo más".

Martino predica el buen trato y la tenencia del balón, hacerlo circular y buscar claros para atacar con furiosos cambios de ritmo, algo que no se vio en la final. Y sus jugadores parecen estar convencidos de esas prédicas que no dio el resultado esperado.

"Estoy a muerte con estos chicos porque lo hacen con una entrega, con una honestidad, lo sufren, lo necesitan", dijo el ex técnico del Barcelona, donde dirigió a Messi. "Sin ninguna duda no se les dio pero seguiremos intentando", agregó Martino, cuyo país arrastra 22 años sin ganar un título oficial.