Gobierno de EEUU debe demostrar que aerolíneas se coludieron

Al iniciar el Departamento de Justicia una investigación de posibles pactos ilícitos en la industria del transporte aéreo, los expertos dicen que el gobierno debe demostrar que los transportistas se revelaban mutuamente en forma deliberada sus decisiones empresariales.

Las aerolíneas aumentan los vuelos de acuerdo con la demanda como cuestión de rutina. Así, un invierno muy frío en el noreste de Estados Unidos podría significar un aumento de los vuelos al Caribe. Por el contrario, la falta de demanda puede conducir a la eliminación de rutas y no hay nada de ilegal en ello.

Una compañía puede reducir la oferta de sus productos, sean pasajes de avión, calzado deportivo o teléfonos celulares, pero sería ilegal que las aerolíneas se coludieran para reducir los vuelos y así elevar las tarifas.

La investigación del gobierno está en sus inicios. Esta semana las autoridades enviaron cartas a American Airlines, Delta Air Lines, Southwest Airlines y United Airlines, que comprenden más del 80% de los asientos en los vuelos nacionales.

Las aerolíneas dicen que no pueden hablar de sus decisiones sobre precios, pero últimamente los directivos de las aerolíneas y los analistas de Wall Street han hablado con mayor franqueza acerca de cómo controlan su capacidad, es decir, el número de asientos que ofrecen en un mercado.

Al impedir que esa capacidad aumente rápidamente, los aviones viajan más llenos y las empresas cobran tarifas más altas, todo lo cual redunda en récord de ganancias.

¿Pero las aerolíneas simplemente respondían a las preguntas de Wall Street sobre capacidad o acordaban ilegalmente no excederse en la competencia para ganar más dinero?

"Adecuar la oferta a la demanda no es una idea novedosa y dirigir una compañía para obtener ganancias no es delito", dijo el martes el analista Savanthi Syth en una nota a los inversionistas.

La ley antimonopolios distingue entre la práctica legal de que una compañía imite la conducta de otra y los pactos ilícitos. El Departamento de Justicia parece estar buscando comunicaciones y otras señales que muestren que se cruzó ese límite, dijo Andrew Gavil, profesor de derecho antimonopolista en la Universidad Howard.

"La distinción tiene que ver con si hubo o no una coordinación expresa o intencional entre dos empresas", explicó.

Todavía no se puede saber hacia dónde se dirige la investigación, pero si el gobierno encuentra pruebas de un pacto ilícito, podría tratar de negociar un decreto de consenso con las aerolíneas para que desistan de determinadas conductas y emitan, por ejemplo, declaraciones públicas sobre sus intenciones en cuanto a capacidad.

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Mayerowitz reportó desde Nueva York y Koenig desde Dallas.

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Scott Mayerowitz está en http://twitter.com/GlobeTrotScott

Tucker está en http://twitter.com/etuckerAP

Koenig está en http://twitter.com/airlinewriter