Gobernador de Wisconsin, Scott Walker, quiere ser presidente

El gobernador de Wisconsin Scott Walker, hijo de un predicador que sobrevivió una elección de destitución suscitada por su lucha contra los sindicatos de empleados públicos, se suma a los aspirantes a la candidatura presidencial republicana, dijeron sus asistentes.

Walker, de 47 años, debía formalizar su intención ante la Comisión Electoral Federal el jueves y se proponía iniciar su campaña en el suburbio de Waukesha el 13 de julio, agregaron. Hablaron con la condición de no ser identificados por no estar autorizados a informar anticipadamente.

El gobernador ha viajado por todo el país en los últimos meses hablando a públicos conservadores y consiguiendo resultados positivos en algunas encuestas.

Cobró prominencia nacional poco después de su elección como gobernador al promover una ley en 2011 que puso fin a las negociaciones colectivas para la mayoría de los empleados públicos en el estado. Cuatro años después, insistió en que los empleadores y los sindicatos no pudieran exigir a todos los trabajadores pagar cuotas sindicales.

En 2011, las protestas frente a la Asamblea Estatal llegaron a congregar hasta 100.000 personas, y los demócratas en el Senado estatal se mudaron a Wisconsin durante tres semanas en la esperanza de socavar los esfuerzos de Walker.

Las victorias del gobernador contra los sindicatos laborales lo consagraron como un astro en ascenso entre los republicanos. Pero también lo hicieron blanco de los ataques de los demócratas y los líderes sindicales, quienes trataron de destituirlo con una elección de destitución en 2012. Walker superó el desafío y ganó por mayor margen que en el 2010. Además fue el primer gobernador en la historia de Estados Unidos que sobrevive ese desafío.

Sus acciones le valieron jugosas recaudaciones de prominentes conservadores. Además rebajó los impuestos a los ingresos de las corporaciones en casi 2.000 millones de dólares, legalizó la portación de armas ocultas, dificultó la práctica del aborto, requirió identificación con fotografía para votar y expandió el programa de subvenciones a las escuelas privadas.

Pero también tuvo sus contratiempos. En 2010 prometió que sus políticas permitirían la creación de 250.000 empleos en el sector privado, aunque solo se añadieron 129.000 durante su primer período. Wisconsin además ha estado por debajo del promedio nacional en la creación de empleos desde poco después que asumió. Y sus propuestas de cortes presupuestarios a las escuelas públicas y la Universidad de Wisconsin, los más agudos en la historia del estado, generaron fuerte oposición.

Walker no tiene ningún título universitario.