Talladores indígenas hacen altar para Francisco en Bolivia

Un altar tallado en madera por artesanos indígenas será emplazado cerca de un monumento a Cristo para la misa campal que oficiará el papa Francisco en el centro de la ciudad boliviana de Santa Cruz.

El altar de cedro es una réplica de los templos construidos en el siglo XVII por indígenas chiquitanos y misioneros jesuitas que se asentaron en los llanos de Bolivia, Argentina, Paraguay y Brasil para evangelizar y educar a los nativos.

Algunas de esas misiones jesuíticas fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Un coro y una orquesta de música barroca de esos tiempos e interpretada por descendientes chiquitanos acompañarán la misa del papa junto a una orquesta sinfónica, indicaron las autoridades.

Se espera que más de un millón de personas concurran a la misa ya que miles de fieles del norte argentino, de Brasil y de Chile están llegando a Santa Cruz, dijo el padre José Fuentes, secretario de la Conferencia Episcopal.

La imagen del Cristo Redentor de Santa Cruz se construyó para celebrar el IV Congreso Eucarístico en 1961 y en esta ocasión el papa inaugurará las sesiones preparatorias del V Congreso, dijo Fuentes.

El Cristo Redentor es un icono turístico de Santa Cruz, 540 kilómetros al este de La Paz y epicentro de la visita papal. Es una estatua delgada en bronce con las manos en alto. Fue construida cuando la ciudad era pequeña, hoy es la más importante y el motor económico del país con más de 1,4 millón de habitantes.

La plaza donde se emplaza el Cristo sufrió recortes con los años para acelerar el tráfico.

Un negocio de comidas rápidas que se halla a pocos pasos ha sido acondicionado como sacristía para que el papa se vista con los ornamentos de la eucaristía.

Después de la misa, Francisco se reunirá con sacerdotes, religiosas, seminaristas y novicios para alentarlos hacia una tarea evangelizadora más comprometida con los pobres, dijeron los obispos.

Esta será la segunda vez que un papa visite Bolivia. El primero fue Juan Pablo II en 1988.

Los católicos han disminuido en Bolivia frente al avance de las iglesias evangélicas. El último censo de 2012 no consultó sobre preferencias religiosas pero una encuesta de este año reveló que 74% de los bolivianos profesan el catolicismo, menos que una década atrás.