Varela: Panamá busca sacudirse "pecado" de la corrupción

Al pronunciar su primer informe de gobierno, el presidente Juan Carlos Varela afirmó que Panamá busca desprenderse del "pecado" de la corrupción y dio un plazo de seis meses a su equipo para que concluya la revisión de las labores de la administración anterior y denuncie los actos irregulares.

El primer aniversario del quinquenio de Varela ha estado marcado por numerosas investigaciones de corrupción contra funcionarios del pasado gobierno, pero al mismo tiempo por cuestionamientos de que el mandatario ha tenido un arranque lento en otros campos.

"La única forma que nuestro país supere esa etapa es que las personas que cometieron actos irregulares y tomaron fondos públicos que no les pertenecían se los devuelvan al pueblo panameño", señaló Varela, un líder centrista de 51 años que ganó los comicios de mayo de 2014 y frenó la continuidad en el poder del partido de su antecesor, el derechista Ricardo Martinelli (2009-2014).

Una ola inédita de denuncias e investigaciones por corrupción a funcionarios del gobierno anterior y contra el propio Martinelli acaparó buena parte de la atención pública en el primer año de Varela.

Varios exministros de Martinelli y otros exfuncionarios de menor rango, así como empresarios que hicieron negocios con ese gobierno, están bajo investigación y pesan sobre ellos diversas medidas cautelares. El Ministerio Público estima que al menos 140 millones de dólares han sido incautados producto de las investigaciones.

"Este proceso pasará, recuperaremos el patrimonio perdido, las faltas serán sancionadas y los panameños volveremos a estar unidos como un solo país", agregó Varela en su discurso ante el poder legislativo, mientras un grupo de manifestantes se congregaba en una plaza del centro para marchar contra la corrupción y la impunidad.

Martinelli, de quien Varela fue vicepresidente y canciller, acusa a su sucesor de perseguirlo y de haber aletargado la marcha del país. El exmandatario salió del país a fines de enero y no ha regresado.

Los panameños ven con buenos ojos las investigaciones contra la corrupción, pero también comienzan a impacientarse y a exigirle a Varela que apriete el acelerador en la gestión de gobierno del país, el cual registró el crecimiento más rápido en América Latina en los últimos años.

Varela, empero, sostiene que la economía del país está estable, saludable y con pleno empleo.

"En el tema de las finanzas públicas, el Estado cuenta con mayor liquidez, hemos bajado el déficit fiscal, mantenemos un crecimiento económico de 6%", destacó el presidente, al tiempo que agregó que están por iniciarse numerosas inversiones públicas multimillonarias que ayudarán a fortalecer el crecimiento. También anunció un aumento salarial a miles de funcionarios.

El mandatario también advirtió que en el futuro aplicará medidas de represalia a aquellos países que mantengan a Panamá en listas de paraísos fiscales, en clara referencia a la inclusión por parte de la Unión Europea de esta nación centroamericana en una lista de 30 jurisdicciones consideradas no cooperadoras en materia fiscal.

Varela recordó que en el último año el país ha puesto en marcha reformas para combatir el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo en su plaza financiera y en su economía de servicios en general.

"No vamos a permitir que se perjudique la imagen de Panamá", señaló.

El presidente pronunció su larga intervención tras una maratónica y polémica sesión legislativa en la que se escogió al nuevo presidente de ese órgano, y tras la ruptura de un pacto de gobernabilidad entre la bancada oficialista y uno de los dos partidos de oposición que apoyó a Varela en su primer año, toda vez que la fuerza del mandatario es minoría. La polémica elección del diputado opositor Rubén De León dejó a un Congreso dividido e impredecible en su actuar.

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La reportera Kathia Martínez de la AP contribuyó con esta nota.