La presidenta argentina Cristina Fernández dijo el martes que si Irán quiere demostrar que ha tomado un rumbo más moderado tras la asunción de un nuevo presidente, debería facilitar la investigación de la masacre de un centro judío de Buenos Aires en 1994, en el que murieron 85 personas.

"Me pareció entender que (entre las grandes potencias) hay una suerte de nueva expectativa de cambio" en relación con Irán tras la asunción del presidente Hassan Rouhani, expresó Fernández, cuyo país ha acusado a cinco iraníes de haber participado en el atentado, pero no ha podido interrogarlos siquiera ante la negativa de varios gobiernos iraníes. "Hay un nuevo gobierno. Esperamos que este nuevo gobierno... nos diga si se ha aprobado el acuerdo, cuándo se va a aprobar en caso negativo" y se "fije una fecha para que el juez argentino pueda ir a Teherán".

Los dos países acordaron el año pasado entablar conversaciones sobre el tema y buscar una cooperación en una causa que está estancada desde hace 19 años. Pero desde entonces no ha habido novedades del lado iraní.

"Queremos respuestas. Lo merecen las víctimas y la propia República Islámica de Irán si es que realmente quiere demostrarle al mundo que hay un gobierno diferente", dijo Fernández.

Agregó que lo único que pide su país es un "acuerdo para destrabar la cuestión procesal y permitir que se tome declaración a los imputados".