Acusan a EEUU de abusos a DDHH en Vieques

El National Lawyers Guild (Gremio Nacional de Abogados) y otros grupos presentaron una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra el gobierno estadounidense en un caso que involucra a puertorriqueños que viven en la isla de Vieques, que fue alguna vez un campo de práctica de bombarderos.

La demanda acusa a Estados Unidos de abusos por décadas de prácticas de bombardeo sobre la isla por parte de la Armada estadounidense, la cual dejó el lugar en 2003 después de que una bomba de 500 libras mató a un guardia de seguridad en 1999.

Natasha Lycia Ora Bannan, abogada del gremio, dijo el martes a The Associated Press que familias de Vieques sufrieron graves problemas de salud debido a un ambiente tóxico dejado por los bombardeos de la Armada. La demanda fue presentada en parte para obligar al gobierno de Estados Unidos a revelar más información sobre la magnitud de las actividades militares en Vieques y su impacto en la gente, agregó.

"Hay mucha información que todavía se desconoce respecto a contaminantes tóxicos", señaló. "La gente desconoce qué está ocasionando sus problemas de salud y la continua contaminación de la isla".

La querella fue presentada el lunes en representación de 10 residentes de Vieques que tuvieron cáncer o tienen familiares que están enfermos. Los residentes acusan además al gobierno de Puerto Rico de ser negligentes en Vieques después de la partida de la Armada.

Los grupos están pidiendo a la comisión que determine si Estados Unidos violó algún derecho humano, dijo Annette Martínez Orabona, directora de la clínica de derechos humanos en la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Si eso ocurre, la comisión haría una lista de recomendaciones que el gobierno estadounidense estaría obligado a seguir, indicó.

"No estamos pidiendo compensaciones en específico, pero en algún punto lo haremos", agregó Martínez. Dijo que ellos no están enfocados en dinero, sino más bien en cambios que incluyan mejorar atención médica y un transporte más eficiente de Vieques a la isla principal de Puerto Rico.

Martínez indicó que el objetivo principal es conseguir que el gobierno de Estados Unidos admita que el campo militar de práctica de tiro perjudicó la salud de la gente.

"Eso es algo que han negado una y otra vez", señaló.

Jim Brantley, vocero de la Armada, no respondió de inmediato a una solicitud de declaraciones al respecto.