El nuevo presidente de Irán dejó abierta el martes la puerta a la posibilidad de negociaciones sobre el controversial programa nuclear de su país y conversaciones con Estados Unidos en su primer discurso ante el organismo mundial. También criticó enérgicamente la manera como Estados Unidos proyecta su poderío.

En su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el presidente Hasán Ruhani elogió a Siria porque aceptó sumarse a un tratado internacional que prohíbe las armas químicas y dijo que "el acceso de grupos extremistas y terroristas a esas armas es la mayor amenaza a la región". Irán es uno de los aliados más estrechos del régimen sirio, y frecuentemente culpa a grupos terroristas de fomentar la guerra civil en ese país.

Ruhani también advirtió que la amenaza del uso de la fuerza en Siria "sólo llevará a una mayor exacerbación de la violencia y la crisis en la región".

El líder iraní calificó su elección este verano de "una elección inteligente de esperanza, racionalidad y moderación" y afirmó que todos los asuntos pueden resolverse mediante la moderación, el respeto mutuo y el rechazo a la violencia y el extremismo.

Ruhani se considera un moderado relativo en medio de los estrictos clérigos que controlan Irán. El líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, controla todos los asuntos importantes del Estado, entre ellos el programa nuclear.

Estados Unidos y sus aliados occidentales acusan a Irán de tratar de desarrollar un arma nuclear. Pero Irán insiste en que el programa tiene objetivos pacíficos, algo que Ruhani reiteró al decir: "Ese ha sido, y siempre será, el objetivo de la República Islámica de Irán".

Las negociaciones sobre el tema nuclear entre Irán y seis potencias mundiales están estancadas desde hace meses, pero Irán aceptó participar en una nueva reunión el jueves al margen de la Asamblea General.

"Las armas nucleares y de destrucción masiva no tienen un lugar en la doctrina de seguridad y defensa de Irán, y contradicen nuestras convicciones fundamentales tanto religiosas como políticas", dijo. "Nuestros intereses nacionales vuelven imperioso que eliminemos cualquier preocupación razonable sobre el programa nuclear pacífico de Irán".

Ruhani reiteró el derecho de Irán a enriquecer uranio a tenor con el Tratado de No Proliferación Nuclear, un proceso que se puede usar para producir combustible tanto para armas como para centrales electronucleares.

Bajo las condiciones que las potencias mundiales reconozcan ese derecho y el que los programas nucleares de todas las naciones tienen propósitos pacíficos, Ruhani, dijo que Irán "está listo para participar de inmediato en conversaciones para desarrollar la confianza mutua y la eliminación de incertidumbres mutuas con la mayor transparencia".

Ruhani dijo que escuchó el discurso del presidente Barack Obama ante la Asamblea General horas antes y que está abierto a conversaciones con Estados Unidos "para manejar las diferencias".

"Con este fin, la igualdad de condiciones, el respeto mutuo y los principios del derecho internacional deben gobernar los intercambios", dijo.

El líder iraní propuso que la ONU estudie un nuevo proyecto, "El mundo contra la violencia y el extremismo", (WAVE, por sus siglas en inglés) y exhortó a todas naciones y organizaciones a incorporarse y guiar al mundo en esta dirección.

Por otra parte, el primer ministro de Israel expresó el martes un profundo escepticismo sobre el acercamiento de Ruhani a Occidente, expresando que el mundo "no debe dejarse engañar" y debe mantener la presión sobre el programa nuclear de Irán.

Benjamin Netanyahu emitió la advertencia en respuesta al discurso de Ruhani ante la Asamblea General de la ONU. Funcionarios israelíes creen que Irán trata de desarrollar un arma nuclear y temen que los gestos de Rouhani hacia Occidente llevarán a un alivio de la presión internacional contra Irán.