El martes por la tarde comenzó en el sur de California el juicio a un ex soldado guatemalteco acusado de ocultar su participación en una masacre cuando solicitó la ciudadanía estadounidense.

Un fiscal federal dijo a los jurados el marte en Riverside, a unos 100 kilómetros de Los Angeles, que Jorge Sosa participó en el asesinato de 160 personas en un poblado durante la guerra civil de Guatemala. Las autoridades tratan de retirarle la ciudadanía alegando que mintió en la solicitud.

Pero su abogado defensor afirma que Sosa no ocultó su pasado cuando solicitó asilo en Estados Unidos en 1985.

El abogado Shashi Kewalramani dijo a los jurados que parte de la evidencia del caso es horrible, pero que no se trata de un juicio por crímenes de guerra.

Sosa es uno de cuatro soldados guatemaltecos arrestados en Estados Unidos en relación con la masacre: uno fue deportado, otro cumple una condena de prisión por mentir en su solicitud de naturalización y el otro está retenido en calidad de testigo material en el caso de Sosa.

Sosa, quien fue arrestado en Canadá y extraditado el año pasado, dice que no estaba en el poblado durante la matanza.

Aunque Sosa no está acusado de delitos de guerra en Estados Unidos, se prevé que el juicio en Riverside, al este de Los Angeles, incluirá testimonios de sus compañeros de armas durante la guerra civil de Guatemala, ocurrida hace 36 años, y sobrevivientes de la masacre. Unas 200.000 fueron asesinadas durante la guerra, en su mayoría por fuerzas del gobierno y grupos paramilitares.

En las primeras declaraciones, la fiscal federal adjunta Jeannie Joseph dijo a los jurados que Sosa era uno de los jefes de una patrulla especial que descendió sobre el pequeño poblado el 7 de diciembre de 1982 en busca de armas robadas y decidieron matar a todos los vecinos después que algunos soldados violaron a las mujeres y los niños.

Los vecinos fueron llevados a un pozo y golpeados con un mazo en la cabeza antes de ser lanzados al fondo. Cuando una de las víctimas gritó, Sosa disparó su fusil y lanzó una granada de mano al pozo, dijo Joseph.

"El gobierno presentará una cantidad abrumadora de pruebas que establecen los delitos que el acusado cometió en Dos Erres cuando era militar en Guatemala", declaró Joseph al tribunal. "El gobierno mostrará que el acusado obtuvo la ciudadanía al mentir en su solicitud y durante la entrevista de naturalización", agregó.

Sosa solicitó asilo en Estados Unidos tras huir de Guatemala en 1985, se lo negaron y entonces se dirigió a Canadá. Posteriormente obtuvo la residencia permanente tras casarse con una ciudadana estadounidense y solicitó la ciudadanía en 2007.

Sosa, que previamente había vivido en el Condado Riverside, dijo en una carta que reveló que había revistado en las fuerzas armadas guatemaltecas cuando solicitó asilo en Estados Unidos.

Si lo declaran culpable de hacer una declaración falsa y solicitar ilegalmente la ciudadanía estadounidense, Sosa pudiera enfrentar un máximo de 15 años de prisión.

Las autoridades guatemaltecas afirman que solicitarán su extradición para acusarlo de delitos contra la humanidad.

Otros soldados acusados en la matanza de Dos Erres han enfrentado prisión en Estados Unidos y Guatemala. Gilberto Jordán, ex miembro de las fuerzas especiales, fue sentenciado en 2010 a 10 años de prisión en Estados Unidos por mentir sobre su papel en la masacre en su solicitud de la ciudadanía estadounidense. Y el también ex soldado Pedro Pimentel, quien fue deportado de Estados Unidos, fue sentenciado en Guatemala a 6.060 años por la matanza.