Egipto: No hay prisa para desmantelar a Hermandad

El gobierno egipcio sostenido por los militares señaló el martes que no había prisa por desmantelar la Hermandad Musulmana y que prefería esperar a que la determinación de declarar ilegal al grupo del presidente depuesto sea ratificada por un tribunal de mayor instancia.

El grupo rechazó el veredicto emitido por una corte el lunes y juró que presentaría una apelación. Pero estando la mayor parte de sus líderes en prisión y con la opinión pública al parecer volviéndose fuertemente en su contra, analistas dijeron que la Hermandad ya puede hacer poco.

En Nueva York, mientras tanto, el presidente estadounidense Barack Obama dijo que el apoyo futuro a Egipto dependería de su avance hacia la democracia.

En los casi tres meses transcurridos desde el golpe de Estado que derrocó al presidente Mohammed Morsi después de que millones de personas tomaron las calles exigiendo su destitución, el gobierno ha arrestado aproximadamente a 2.000 líderes de alto rango, organizadores de nivel medio y miembros de la base de la Hermandad Musulmana; muchos de ellos han sido acusados de incitación a la violencia.

Han muerto cientos de personas durante ataques del gobierno a campamentos de manifestantes y protestas, mientras que partidarios de Morsi han atacado iglesias y estaciones de policía en venganza.

Los medios de comunicación presentan al gobierno interino como si estuviera conduciendo una guerra contra el terrorismo, y la opinión pública parece apoyar la represión y medidas extraordinarias como el estado de emergencia y toque de queda al anochecer, que según el Estado son necesarias.

El veredicto del lunes emitido por una corte, el cual ordena que el grupo sea declarado ilegal y se confisquen sus activos, fue visto ampliamente como un recrudecimiento impresionante en la campaña contra la Hermandad, un preludio al agotamiento de su financiamiento y al cierre de su elaborada red de servicios sociales, escuelas y hospitales. Éstos han sido cruciales en el esfuerzo del grupo para construir el apoyo de una base, y a ellos se atribuye una participación muy importante en sus victorias electorales.

El martes, la agencia estatal de noticias de Egipto reportó que el gabinete "pospuso tomar cualquier acción" para implementar la orden de la corte, decidiendo en lugar de ello esperar "fallos finales de tribunal como respeto al poder judicial".

Ibrahim el-Sayyed, un funcionario de alto rango del brazo político de la Hermandad --el Partido Justicia y Libertad-- dijo que el grupo apelará el veredicto aunque lo rechaza.

"Éste es un intento de aterrorizar a miembros (del grupo)", dijo a The Associated Press. "Nada nos detendrá", agregó, aludiendo a medidas represivas previas contra la Hermandad en sus 85 años de existencia. Indicó que los hospitales y escuelas afiliados a la Hermandad seguirían trabajando.