El presidente chileno Sebastián Piñera impulsó el martes la necesidad de reformar el Consejo de Seguridad del organismo internacional, adaptándolo a las necesidades del siglo XXI para que tenga una mayor representación de otros países y eliminando el poder de veto de las grandes potencias en ciertos casos.

"A fin de cuentas si abogamos por la democracia, el diálogo y la participación a la hora de gobernar nuestros países, no veo razón alguna para no aplicar estos mismos principios y valores a la hora de adoptar decisiones que afectan al mundo entero", dijo el mandatario durante su discurso a la Asamblea General de Naciones Unidas.

Piñera habló a favor de ampliar la representación de los miembros permanentes y no permanentes del Consejo para lograr una debida participación regional y destacó que los países que gocen de derecho a veto, Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y China, se abstengan de usarlo en situaciones de crímenes contra la humanidad, de guerra, genocidio o limpieza étnica.

Además de los cinco miembros permanentes con derecho a veto, el Consejo de Seguridad cuenta con 10 miembros no permanentes que permanecen en el organismo durante un plazo de dos años.

Piñera también promovió la candidatura de Chile como miembro no permanente del Consejo de Seguridad y agradeció las muestras de apoyo de otros países para con su país.

También destacó el compromiso de su país con el derecho internacional, la inviolabilidad de los tratados, la igualdad jurídica entre estados y el principio de la autodeterminación de los pueblos.