La mamá de Lindsay Lohan se declaró inocente de cargos que la acusan de conducir en estado de ebriedad y a exceso de velocidad en Nueva York. Su licencia quedó suspendida y salió de la corte en un Rolls Royce conducido por un chofer.

Dina Lohan, de 50 años, quedó libre sin pagar fianza mientras se realiza su próxima audiencia en la corte el 24 de octubre. Al salir de la corte, ubicada en un suburbio de Nueva York, quedó rodeada de las cámaras que suelen perseguir a su hija.

La única familiar que aparentemente acompañó a Lohan en la corte fue su madre, Ann Sullivan.

El juez Joy Watson dejó libre a Lohan sin que pagara fianza pero ordenó que le fuera suspendida su licencia de manejo, argumentando la gravedad del cargo que enfrenta.

La policía estatal arrestó a Lohan el 12 de septiembre después de pedirle que se detuviera por supuestamente ir a exceso de velocidad en una vía de Long Island. La policía dijo que su nivel de alcohol en la sangre era de 0,20, más del doble del límite legal de 0,08.

El abogado defensor Mark Heller dijo que su clienta no tiene antecedentes penales y ha vivido todo el tiempo en Long Island además de que crio a cuatro hijos como madre soltera. No abordó específicamente las acusaciones en su contra y Lohan no hizo declaraciones a los reporteros.

"Dina Lohan es totalmente consciente de la gravedad de su arresto por conducir intoxicada", dijo Heller. "Estoy seguro de que la oficina del fiscal de distrito y el sistema judicial ejercerán la justicia con piedad".

El arresto de Lohan a unos 14 kilómetros (9 millas) de su casa en Merrick, Nueva York, surgió a meses de que su famosa hija, de 27 años, completara su sexto intento de rehabilitación por consumo de drogas y alcohol.

En una entrevista con Oprah Winfrey Lindsay Lohan admitió hace unos meses que es adicta al alcohol, el cual calificó como una puerta de acceso a otras drogas. El padre de la actriz, Michael, también ha revelado que ha luchado contra su adicción a las drogas y el alcohol.