Pékerman saca a Falcao; la tribuna pidió a Jackson Martínez

Empezó como un grito tímido que venía desde las tribunas del estadio Germán Becker, copadas por aficionados colombianos, y fue ganando fuerza. "Jaaaaacksoooon, Jaaaacksoooon".

Poco después, el técnico de Colombia José Pékerman cedió e hizo lo que se había negado a hacer hasta ahora: sacó Radamel Falcao e hizo entrar a Jackson Martínez, el máximo goleador de la liga portuguesa los últimos tres años, que todavía no había jugado en la Copa América, en la que el "Tigre" había sido intocable.

Pékerman admitió que Falcao, a quien le dio la capitanía tras el retiro de Mario Yepes, no estaba en un buen momento después del traumático año que pasó en Manchester United, donde casi no jugó. Pero dijo que estaba dispuesto a esperarlo, convencido de que pronto recuperaría el nivel que tuvo antes de romperse los ligamentos de una rodilla hace más de un año.

Falcao pasó casi inadvertido en los dos primeros partidos de la Copa América. El domingo lució levemente mejor ante Perú y casi anota de media vuelta apenas iniciado el encuentro, que fue tapada por el arquero Pedro Gallese. De allí en más volvió a caer en un cono de sombras y su situación se hizo prácticamente insostenible cuando la mejor jugada de equipo de Colombia en todo el partido lo dejó solo en el punto del penal y el "Tigre" cabeceó a las nubes.

Poco después ingresó Martínez, quien junto con Víctor Ibarbo revitalizó el ataque colombiano, aunque desaprovechó una ocasión dorada hacia el final, definiendo débilmente a las manos de Gallese

Pékerman dijo que hizo entrar a Martínez porque quería un "centrodelantero fresco, con más dinámica" y a Ibarbo porque necesitaba ensayar variantes para "liberar un poco a James... y una forma de liberarlo era tener un jugador por banda".

"Me pareció necesario abrir espacios, cambiar un poco el ritmo y darle la posibilidad de James de poner ese balón, que costó ponerlo", agregó.

La decisión de Pékerman de insistir con Falcao ya empezó a ser criticada.

"Este no era un partido para recuperar jugadores, era un partido para ganarlo", afirmó Harold Campo, pensionado de 65 años que vino a Temuco a acompañar a la selección.

"Muchas gracias señor Falcao, hasta aquí hemos llegado. Que venga Jackson Martínez", agregó Carlos Quintero, comerciante de 31 años.

Falcao, no obstante, tiene sus defensores.

"Un goleador es un goleador", afirmó Rodrigo Quintero, pensionado de 64 años y padre de Carlos. "Puede aparecer en cualquier momento y resolver un partido".

"Hay que confiar en él", acotó Silvio Agudelo, comerciante de 58 años que vive en Venezuela desde hace 36. "Es una genialidad. En cualquier momento mete dos y nos salva".

"Estoy de acuerdo en que era no es un partido para recuperar jugadores, pero no es un jugador común. Sigue siendo uno de los mejores", insistió.

"Lo que le ha sucedido a Radamel es algo muy triste", comentó en alusión a la rotura de ligamentos que dejó a Falcao afuera de la Copa Mundial y a sus problemas en Manchester United. "Todos tenemos momentos difíciles, se lo ve anímicamente afectado".