Policía: venganza detrás de tiroteo en Chicago

Un hombre en Chicago que sufrió una herida a sedal en una pierna salió a vengarse y llevó a sus compañeros de pandilla a un concurrido parque. Uno de los hombres disparó más de 10 veces con un fusil militar, con un saldo de 13 heridos, entre ellos un niño de 3 años, dijeron las autoridades.

En el ataque del jueves en la noche en una cancha de basquetbol en el suroeste de Chicago resultaron heridos varios miembros de una pandilla rival. Pero las balas también alcanzaron a transeúntes y el hecho atrajo de nuevo la atención nacional sobre el derramamiento de sangre entre pandillas en la tercera ciudad más grande del país.

Las autoridades anunciaron el martes la presentación de cargos contra cuatro implicados, entre ellos el principal sospechoso, un segundo hombre acusado de disparar un revólver calibre .22, y otro que vigilaba los alrededores y que según los fiscales proporcionó el fusil.

Un juez negó la libertad bajo fianza al grupo, que se presentaron en fila en el tribunal con las ropas de civil que llevaban puestas al momento de su arresto. Cada uno está acusado de intento de homicidio y agresión con agravantes con un arma de fuego, aunque es previsible que se les impongan cargos adicionales.

Un abogado defensor dijo que los cuatro acusados negaron los cargos y la madre de uno lloró en la segunda fila en la sala de la corte.

"Es un grupo muy agresivo de hombres armados que participan en la violencia de las armas tanto de víctimas como agresores ", dijo el superintendente de la policía, Garry McCarthy, en conferencia de prensa.

"Y en este caso tenemos ambas situaciones en una. Este individuo fue víctima de violencia con armas de fuego y entonces pasó de víctima a agresor", dijo McCarthy del implicado al que las autoridades señalan como el principal sospechoso en el ataque.

Bryon Champ y sus coacusados son miembros de la pandilla los Blackstones, dijeron los fiscales. Después que a Champ lo rozara una bala de fuego rival, el coacusado Brad Jett, de 22 años, salió a buscar a los miembros de la pandilla rival, los Gangster Disciples, y localizó a varios en el parque Cornell Square, dijo la fiscalía estatal del Condado Cook.

En ese momento se celebraba un juego de baloncesto en el parque, lleno de vecinos que disfrutaban una de las últimas noches cálidas del año.

Un tercer sospechoso, Kewane Gatewood, de 20 años, que tuvo el fusil varios meses debajo de su cama, llevó el arma una casa de seguridad donde Champ la recogió, dijo el martes en la corte el fiscal estatal del Condado de Cook, John Dillon.

Tabari Young, de 22 años, el segundo individuo armado, con un revólver, se sumó a Jett y Champ y todos se dirigieron en un vehículo al parque, seguidos de otro vehículo que tendría el propósito de cubrirlos de la policía y de miembros la banda rival, dijeron los fiscales.