La coalición activista que organizó el retorno a Estados Unidos de nueve dreamers de México en agosto anunció el lunes que planea volver a realizar el mismo desafío a fin de mes, esta vez con cuatro menores de edad y 26 jóvenes que fueron deportados o salieron de territorio estadounidense por su cuenta.

Mohamad Abdolahi, cofundador de la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes, dijo a The Associated Press que el cruce de la frontera se llevará a cabo como reacción al futuro incierto que enfrenta la propuesta de reforma migratoria en el Congreso estadounidense.

La organización ha dicho que dejó de trabajar por una reforma migratoria integral hace dos semanas y que ahora se enfoca en la aprobación del Dream Act, una iniciativa que beneficiaría a este grupo con el retorno a Estados Unidos de los que ya fueron enviados a sus países de origen y en promover medidas migratorias que tengan opción de ser aprobadas.

Los dreamers son jóvenes que fueron traídos a Estados Unidos cuando eran niños y que viven en el país sin autorización legal. Se calcula que hasta 1,7 millones de jóvenes podrían ser aptos para beneficiarse de la prerrogativa otorgada por el presidente Barack Obama en junio del año pasado, la cual suspende su deportación siempre y cuando cumplan ciertos requisitos, como haber residido al menos cinco años en el país, haberse graduado de secundarias estadounidenses y tener buenos antecedentes de comportamiento.

En agosto, tres dreamers cruzaron la frontera a México y regresaron por Arizona junto con otros seis jóvenes tras pedir asilo político, pero las autoridades de inmigración los detuvieron durante dos semanas. Sus casos están pendientes.

Los activistas querían llamar la atención sobre los cientos de miles que han sido deportados durante la presidencia de Obama, aunque su finalidad principal era poder regresar a Estados Unidos, país en el que la mayoría de ellos pasó su juventud.

Esta vez, los 30 jóvenes que intentarán cruzar planean aplicar la misma estrategia. De ellos, 29 vendrán de varios puntos de México y uno viajará desde Perú, agregó el activista. Tres de ellos tienen 16 años y uno 13.

"No aguanto las ganas de estar en casa, Chicago", dijo emocionada Marcela Espinoza desde la ciudad de Morelia, en el estado de Michoacán, a donde se fue por voluntad propia hace ocho años para cuidar a su abuelita.

Al igual que Espinoza, todos los jóvenes salieron del país por su cuenta, excepto uno que fue deportado luego de pelear en su escuela secundaria, agregó Abdolahi.

"La mayoría se fue por cuenta propia hace 6 ó 7 años después de que el Dream Act quedara demorado, o porque pensaron que, como no tenían papeles, no podían ir a la universidad ni hacer nada con la educación que tenían. Otros salieron por desesperación. Uno se fue porque uno de sus familiares estaba muriendo", añadió el activista del grupo de dreamers más combativo.

La joven de 28 años dijo que regresó a su natal México luego de vivir en Chicago desde los 6 hasta los 19 años. Su abuela necesitaba cuidado y ella decidió ir a atenderla para que su madre se quedara con su hermanita de 6 años y sus otros dos hermanos. Su abuela ya está mejor y la cuidará un familiar lejano, agregó.

"Claro, me siento americana (estadounidense). Me formé en las instituciones americanas, crecí allá. Eso es todo lo que conocía y todo lo que conozco, por eso no me acostumbro aquí. Inclusive mi educación está enfocada allá. Esa es mi realidad", agregó la muchacha, quien obtuvo una licenciatura en historia en Michoacán.

Para ella, México es un país extraño y violento al que no ha podido adaptarse porque se siente extranjera y es bisexual.

Los dreamers intentarán cruzar el 30 de septiembre por un punto de entrada que no revelaron, con el fin de proteger su seguridad.

"Hay muchas cosas relacionadas con los cárteles (del narcotráfico) en esa zona", agregó Abdolahi.

Al igual que la vez pasada, contarán con asesoría legal, esta vez con un abogado principal, David Bennion, y dos asistentes, dijo el activista. Pero a diferencia del pasado, en esta ocasión ningún dreamer partirá desde el lado estadounidense para encontrar a los otros, agregó.

Espinoza y al menos otros nueve jóvenes participantes solicitaron visas para regresar, pero el gobierno estadounidense se las negó, puntualizó Abdolahi.

La AP no pudo contactar a personal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas para solicitarle sus comentarios al respecto.

La ocasión anterior en que cruzaron la frontera contó con el respaldo de todas las organizaciones de dreamers en Estados Unidos. Los llamados "Dream 9" también fueron respaldados por organizaciones partidarias de los inmigrantes, decenas de congresistas y decenas de miles de simpatizantes, de acuerdo con la coalición.

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Interactivo AP: http://hosted.ap.org/interactives/2013/inmigracion-es/

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E.J. Támara está en Twitter como https://www.twitter.com/EJTamara