Conversaciones con Grecia concluyen sin avances en Bruselas

Las conversaciones del fin de semana entre Grecia y los acreedores internacionales en busca de una postura común concluyeron sin avances, señaló la Comisión Europea el domingo, y subrayó que es necesario superar en dos semanas las grandes diferencias restantes para impedir un incumplimiento de pagos del país.

Un funcionario de la comisión de la Unión Europea, que declinó ser identificado debido al carácter delicado de las negociaciones, afirmó que "las conversaciones fueron infructuosas porque persisten amplias discrepancias entre los planes de las autoridades griegas" y las exigencias de los acreedores internacionales.

Además, para el ejecutivo de la UE, "las propuestas griegas continúan siendo incompletas", agregó. El funcionario se rehusó a ser más específico.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, "continúa convencido que con intentos más firmes de reformas por parte de Grecia y la voluntad política de todas las partes, todavía está al alcance una solución antes de fines de mes", según el funcionario.

Los ministros de finanzas de las 19 naciones que utilizan la moneda euro sostendrán el jueves una reunión en Luxemburgo que se considera decisiva para la posible concreción de un rescate financiero para Grecia.

Los desacuerdos al término de las conversaciones del fin de semana equivalieron "al orden de entre 0,5 y 1% del PIB", declaró el funcionario de la UE.

El viceprimer ministro griego Yannis Dragasakis dijo que persistieron las diferencias en torno a los recortes a las pensiones y alzas al impuesto al valor agregado.

Sin embargo, dijo que Grecia presentó "propuestas complementarias que cubren totalmente el déficit fiscal y los superávits primarios" y despejan "el camino para un acuerdo definitivo".

El rescate financiero de Grecia por 240.000 millones de euros (270.000 millones de dólares) expira el 30 de junio, momento en el que el país perderá el acceso a créditos de rescate que necesita con desesperación para reembolsar su deuda y evitar un impago que podría obligarlo a salir de la zona euro.

Los acreedores del país, incluidos Estados socios de la zona euro, el Banco Central europeo y el Fondo Monetario Internacional, quieren que Atenas se comprometa a adoptar nuevas reformas económicas antes de entregarle los últimos 7.200 millones de euros (88.200 millones de dólares) que restan al total de créditos de rescate otorgados al país.

El viernes, el principal índice accionario de Atenas cerró con baja de 5,9% ante los temores de que las partes mantenían sus grandes diferencias para lograr un acuerdo en temas como las pensiones y el presupuesto.

El indicio más dramático de un estancamiento en las negociaciones surgió el jueves cuando el FMI pidió a sus negociadores que se retiraran de las conversaciones con los funcionarios griegos en Bruselas ante lo que describió como una falta de progreso.

Por su parte, el ministro alemán de Economía, Sigmar Gabriel, afirmó el domingo que su país no permitirá ningún chantaje para concertar el acuerdo con Grecia.

Gabriel, que también es vicecanciller, declaró a la emisora ARD que se agota la paciencia de Europa con Grecia.

"Un par de conspiracionistas en el gobierno griego creen que es tan grande el miedo en Europa a que Grecia se vaya (de la zona euro) que al final aceptaremos lo que sea. Ese no es el caso", agregó.

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Demetris Nellas informó desde Atenas. Frank Jordans en Berlín contribuyó a este despacho.