América: Argentina, un gigante lleno de dudas

La primera zancada de Argentina en la Copa América la dejó desconcertada y con un futuro incierto.

Con un equipo digno de Hollywood cuyo paseo de la fama lo encabeza Lionel Messi, Argentina tuvo un debut preocupante cuando empató 2-2 con Paraguay la noche del sábado, con lo cual quedó bajo la obligación de ganarle a Uruguay el martes en la segunda fecha del Grupo B.

No es que la clasificación Albiceleste peligre, pero si no vence a su rival del Río de la Plata su objetivo de ganar el grupo quedaría muy comprometido. Y no es recomendable terminar segundo porque su rival en cuartos de final podría ser el primero de una zona en la que figuran nada menos que Brasil y Colombia.

Argentina y Paraguay arrancaron con un punto en un grupo que lidera Uruguay por la victoria con susto 1-0 sobre Jamaica, rival de los guaraníes el martes en Antofagasta.

Los 11 titulares del debut ante Paraguay realizaron el domingo un trabajo regenerativo, mientras los suplentes se entrenaron a puertas abiertas en el complejo La Alpina de Juan Soldado, en las afueras de La Serena.

Quizás la mejor frase para definir el presente de Argentina la dio su técnico Gerardo Martino con solo cuatro palabras: "Nos llenamos de dudas".

Messi fue el fiel reflejo de lo que fue una Argentina, que aturdió a su rival en el primer tiempo cuando controló campo y pelota para coronar ese dominio con un gol de Sergio Agüero y un penal de la propia "Pulga" del Barcelona. Pero en el complemento, con Messi en general apagado, lo dejó hacer a Paraguay, que descontó con un tanto de Nelson Haedo Valdez y se llevó un empate con sabor a victoria gracias a Lucas Barrios en la agonía del partido.

"''Me preocupa que nos tomaron la posesión de la pelota, que el rival nos haya creado cuatro o cinco ocasiones de gol en un partido que teníamos totalmente controlado", dijo Martino en un ejercicio de la autocrítica. "Hemos fallado. Tuvimos situaciones como para poder terminar el partido. Es preocupante el cambio del nivel del primer tiempo al segundo tiempo".

Argentina disfruta cuando tiene la pelota y la hace rodar mansa y obediente por los pies de Messi, Agüero, Angel di María, Javier Pastore y Ever Banegas, abanderados del toque. Pero sufre cuando se la quitan, tal como hizo en el complemento el equipo de Ramón Díaz en el estadio La Portada.

"Llevamos al campo lo que el técnico nos pide, esperemos que ante Uruguay hagamos un gran partido para que no se note la diferencia de lo que pasó el sábado", dijo el arquero Sergio Romero, del Sampdoria italiano, el domingo en reunión de prensa. "Es una selección que está creciendo a nivel de fútbol y a nivel de grupo".

Una de las cosas llamativas en Argentina fue el ingreso simultáneo al promediar el complemento de dos centrodelanteros, Carlos Tevez y Gonzalo Higuaín. El "Tata" Martino explicó que esas variantes fueron para "liquidar" el partido, pero lo curioso es que Tevez jugó como volante, una función que no es natural para ese goleador de raza.

"Atención que esto recién comienza y hay mucho por trabajar. Tampoco estamos hablando de cuartos de final o una semifinal", destacó Martino. "Fue el partido del debut. Lo que nos queda claro es que debemos seguir profundizando la idea".

Martino ponderó el funcionamiento colectivo del primer tiempo y se fue preocupado porque lo hecho en el segundo cuando perdió la pelota y Paraguay dejó al desnudo las falencias defensivas del equipo.

Argentina mostró dos caras.

¿Qué cara mostrará ante Uruguay?.

Por lo pronto, el lateral argentino Facundo Roncaglia avizoró un partido complicado y resaltó las virtudes de los charrúas.

"Uruguay es una selección que no te regala nada, tiene defensores y volantes que raspan y que meten y delanteros peligrosos como el Cebolla Rodríguez y Cavani", dijo el domingo el jugador del Genoa de Italia.

Buena síntesis de lo que le espera a los argentinos.