Santos lleva el diferendo con Nicaragua a la ONU

Colombia, Panamá, Costa Rica y Jamaica llevaron el lunes su diferendo limítrofe con Nicaragua a las Naciones Unidas, donde el presidente colombiano Juan Manuel Santos entregó una carta firmada por los cuatro países al secretario general del organismo Ban Ki-moon.

La entrega fue confirmada por la oficina de prensa de la ONU, que no reveló el contenido de la carta. Dijo simplemente que se trataba de una misiva "relacionada con temas marítimos del Mar Caribe", firmada por las cuatro naciones.

Estos países se resisten a acatar un fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya que le concede ciertos territorios en disputa a Nicaragua.

Colombia ha dicho que acoge el fallo, pero no lo acatará de inmediato porque considera que primero hay que resolver varios aspectos con Nicaragua, incluida la firma de un acuerdo limítrofe conforme a la Constitución colombiana y garantías de que se protegen los derechos de los colombianos de la zona.

No está claro si las cuatro naciones están pidiendo la intervención de la ONU en el diferendo, pero no se descarta que solamente estén tratando de darle publicidad a su causa.

La canciller colombiana María Angeles Holguin declaró que Colombia no desconoce la jurisdicción ni el fallo de la Corte, pero que estima que es inaplicable mientras no exista un tratado, que es la única forma de modificar los límites y fronteras del país.

El presidente nicaragüense Daniel Ortega, por su parte, ha dicho estar dispuesto a negociar con Colombia un tratado que despeje el camino para la aplicación del fallo, que consideró de "ineludible cumplimiento".

En días recientes Santos denunció lo que describió como las "pretensiones expansionistas" de Nicaragua. También demandó ante la Corte Constitucional de Colombia el llamado Pacto de Bogotá de 1948 por el que la CIJ tomó la competencia del litigio con el gobierno de Managua.

"Esas pretensiones de Nicaragua de llegar hasta Cartagena en su plataforma continental, no las vamos a permitir", declaró Santos el domingo en un encuentro con la comunidad colombiana de Nueva York.

El jefe de estado colombiano ha dicho que no puede acatar un fallo que eventualmente vaya en contravía de la Carta colombiana. Además sostuvo que la CIJ, en su fallo de noviembre del año pasado, incurrió "en omisiones, errores, excesos, inconsistencias, que no podemos aceptar".

El alto tribunal dictaminó que el archipiélago, con las tres islas y sus siete cayos, es de Colombia, pero otorgó aguas a Nicaragua en una porción que aún Bogotá cuantifica.

Sin embargo, ya el gobierno ha dicho que con la decisión, al menos dos de los islotes --Quitasueño y Serrana-- quedaron rodeados por aguas ahora de Nicaragua y que eso no sólo despojó al país de superficie sino que afecta a los pescadores del archipiélago que tenían en aquella región su mayor banco de pesca.

Recientemente Nicaragua instauró otra demanda ante la CIJ para que se le reconozcan más aguas y más tierras en el Caribe. Santos ha dicho que esa pretensión "no tiene ni pies ni cabeza" y la ha calificado de inamistosa.