La desaparición de 700.000 dólares presupuestados por el Estado paraguayo para la compra de comida, medicinas, construcción de caminos y viviendas para dos comunidades indígenas en cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, es un escándalo sin precedentes, dijo Jorge Servín, director de la estatal oficina de asuntos indígenas, en entrevista con AP.

Los fondos estaban destinados para obras en las empobrecidas comunidades Yakye Axa y Sawhoyamaxa de la etnia Enxet, en el árido Chaco Boreal

"El dinero, de acuerdo con la filmación de las cámaras de seguridad del Banco de Fomento, de Asunción, fue retirado por Rubén Quesnel, anterior director del Instituto Nacional del Indígena", dijo Servín a la AP.

Dijo que el fiscal Rubén Fernández imputó a Quesnel por el presunto delito de "lesión de confianza". Quesnel está prófugo.

"La suma desaparecida probablemente no es muy significativa en otros países pero en Paraguay es mucho dinero por lo que se considera un escándalo, sobre todo porque era dinero de indígenas viviendo en muy malas condiciones", acotó Servín.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó en 2006 al Estado paraguayo por violar los derechos de los aborígenes, obligándolo a comprar unas 12.000 hectáreas de tierras ancestrales para los Yakye Axa en el departamento de Presidente Hayes, Chaco Boreal, a unos 320 kilómetros al noroeste de Asunción.

En principio, los Yakye Axa (99 personas entre hombres, mujeres y niños) pidieron la entrega de un terreno ocupado por el empresario tabacalero y dirigente deportivo del club Olimpia de fútbol, Osvaldo Domínguez Dibb, pero como la propiedad ganadera está razonablemente explotada, el Estado tuvo que buscar otras opciones.

Entonces apareció el senador Jorge Oviedo del opositor partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos quien acordó en 2009 con el Estado la venta de su propiedad por unos 6 millones de dólares

Oscar Ayala, director de la organización no gubernamental Tierra Viva, que asesora legalmente a los Enxet, dijo en entrevista con The Associated Press que "los 700.000 dólares iban a ser usados en el desarrollo comunitario(construcción de caminos, puentes, viviendas, compra de alimentos y medicinas) de los Yakye Axa y también para la comunidad vecina Sawhoyamaxa de unas 200 personas".

"El Estado tendrá que reponer ese dinero, sí o sí. Ambas comunidades viven a orillas de una ruta desde hace más de veinte años. En el caso de los Yakye Axa tienen el terreno pero no pueden entrar a ocuparlo en la zona selvática porque no hay caminos; en tanto, los Sawhoyamaxa seguirán al costado de la ruta esperando que el Congreso apruebe un pedido de expropiación de 14.000 hectáreas, en la misma zona, actualmente en manos del ciudadano alemán Heribert Roedel", enfatizó Ayala.

En Paraguay sobreviven veinte etnias con una población total de 115.000 personas. El 60% vive en situación de miseria en el Chaco Boreal.