Irán-Estados Unidos, una historia de tensiones

El presidente Barack Obama y el nuevo mandatario de Irán tienen previsto asistir a la reunión anual de la Asamblea General de la ONU la próxima semana, lo que abre la posibilidad de que ocurra el primer encuentro entre líderes de ambos países en más de tres decenios.

Los desacuerdos entre ambas naciones son numerosos y graves. Sin embargo, las recientes tentativas de acercamiento del presidente Hasan Ruhani han generado la esperanza de que las relaciones se descongelen luego de varios altibajos desde la revolución islámica de 1979 y la posterior toma de rehenes en la embajada de Estados Unidos en Teherán.

La reunión no se ha confirmado, aunque Obama declaró que está dispuesto a dialogar si Irán muestra disposición para limitar su programa nuclear.

A continuación una breve historia de la tensa relación entre Estados Unidos e Irán:

EL GOLPE DE LA CIA

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial y con la llegada de la Guerra Fría, la política exterior de Estados Unidos puso atención en Irán por primera vez. Washington vio al país como un muro de contención contra la expansión soviética y una fuente de estabilidad en el Golfo Pérsico. Desarrolló una relación cercana con el sha Mohamed Reza Palevi, sociedad que se vio amenazada en 1951 cuando se eligió primer ministro a Mohamed Mosadegh, quien trató de nacionalizar la industria petrolera. Un golpe de Estado apoyado por la CIA derrocó a Mosadegh en 1953. El sha regresó al poder luego de un breve exilio.

ALIADOS DURANTE LA GUERRA FRIA

Estados Unidos aportó miles de millones de dólares a Irán durante los siguientes 25 años. Ayudó a crear la agencia de inteligencia del país en 1957, aunque los ciudadanos iraníes la rechazaban por sus actos represivos. Las exportaciones de petróleo ayudaron al crecimiento económico. El sha reconoce al Estado de Israel y se convierte en una figura dominante en el Medio Oriente. No obstante, hay algunas tensiones porque en la década de 1970 Irán se niega a bajar el precio del petróleo, como se lo pidió Estados Unidos. Hacia el final del régimen del sha, Estados Unidos critica las violaciones a los derechos humanos y el régimen antidemocrático, aunque en público respalda a Palevi. El presidente Jimmy Carter visita Irán en diciembre de 1977 y declara que el país "bajo el gran liderazgo del sha es una isla de estabilidad".

REVOLUCIÓN

Frustrados por la brutalidad, la corrupción y la autocracia de la monarquía, y agobiados por una crisis económica, los iraníes derrocan al sha en 1979. El ayatolá Ruhola Jomeini regresa del exilio, toma el poder y declara que Estados Unidos es "el gran Satanás". En octubre de 1979 Carter acepta de mala gana la presencia del sha para recibir tratamiento por cáncer y el 4 de noviembre militantes islámicos ingresan por la fuerza en la embajada de Estados Unidos en Teherán. Durante 444 días, 52 ciudadanos norteamericanos estuvieron retenidos ahí. Una operación de rescate terminó en desastre. Washington congela miles de millones de dólares en activos iraníes depositados en Estados Unidos. Se rompen las relaciones diplomáticas con Irán. El sha viaja a Panamá en diciembre de 1979 y muere en Egipto el 27 de julio de 1980.

GUERRA ENTRE VECINOS

Irak, gobernado por Saddam Hussein, invade Irán en 1980 y recibe apoyo de Estados Unidos. Alrededor de 1,5 millones de personas murieron por la guerra durante los ocho años siguientes, algunas víctimas de las armas químicas usadas por Hussein. El gobierno iraní asesinó a miles de opositores políticos en su territorio y ordenó otros en el exterior. Participó en la guerra del Líbano en 1985 apoyando a Jezbolá. El nuevo grupo chií es acusado de atacar con explosivos la embajada de Estados Unidos e instalaciones de la Infantería de Marina en Beirut en 1983, ataques en los que murieron más de 250 estadounidenses. Irán colocó minas submarinas en el Golfo Pérsico. Estados Unidos respondió en 1987 y 1988 atacando instalaciones petroleras iraníes e Irán contratacó con incursiones de lanchas rápidas. En julio, Estados Unidos derribó por error un avión de pasajeros en el Estrecho de Ormuz, que provocó la muerte de 290 personas, entre ellos 60 niños. En agosto de 1988, Irán e Irak llegaron a un acuerdo de cese al fuego.

ESCANDALO IRAN-CONTRAS

En medio de la mayor hostilidad entre ambos países, la Casa Blanca vendió armas a Irán en forma encubierta y usó las ganancias para financiar una guerra secreta en Centroamérica. Descubierto en 1986, el escándalo manchó los dos últimos años de la presidencia de Ronald Reagan.

EXPORTACION EL TERRORISMO

Durante la década de 1990, Estados Unidos acusó a Irán de apoyar actos terroristas alrededor del mundo. Irán y su socio Jezbolá fueron acusados de dos atentados en Buenos Aires, Argentina. El primero contra la embajada de Israel en 1992, donde murieron 29 personas, y dos años después contra un centro comunitario judío en el que perecieron 85. Israel y Estados Unidos acusaron a Irán de suministrar apoyo a decenas de atacantes suicidas de Hamas. El presidente Clinton impuso rigurosas sanciones comerciales a Irán en 1995.

DIÁLOGO ENTRE CIVILIZACIONES

La elección del presidente reformista Mohamed Jatami en 1997 abrió la posibilidad de que las relaciones se normalizaran. Jatami prometió un "diálogo entre civilizaciones" y entabló contacto con dirigentes occidentales. Estados Unidos levantó algunas de las sanciones comerciales impuestas a Irán.

EL MUNDO DESPUÉS DEL 11SEP

Estados Unidos e Irán tuvieron cooperación limitada después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Funcionarios de ambas naciones hablaron antes que Estados Unidos invadiera Afganistán para expulsar a los talibanes. Meses después el presidente George W. Bush desató la cólera de los iraníes al incluirlos, junto con Irak y Corea del Norte, en lo que llamó "el eje del mal". Washington hizo pública información sobre el programa nuclear de Irán y lo acusó de entregar armas sofisticadas a extremistas chiíes para matar a soldados estadounidenses.

LA LLEGADA DE AHMADINEJAD

La elección de Mahmud Ahmadinejad a la presidencia iraní en 2005 debilitó las posibilidades de acercamiento entre ambas naciones. Ahmadinejad llamó a la eliminación de Israel y declaró que el Holocausto no existió. Envió a Bush un informe de 18 páginas en el que criticó a Estados Unidos por los ataques del 11 de septiembre. Con Irak en caos, funcionarios estadounidenses buscaron ayuda de los iraníes para reducir la violencia en el país. Mientras crecía la oposición del pueblo estadounidense a la guerra, los asesores de Bush bajaron el tono de los reclamos y promovieron negociaciones entre los líderes de Occidente e Irán. Al mismo tiempo Estados Unidos emprendió una ofensiva diplomática que produjo tres rondas de sanciones entre 2006 y 2008 para obligar a Teherán a cesar el enriquecimiento de uranio y la exportación de armas.

LA RELACIÓN CON OBAMA

Obama llegó al poder en 2009 luego de abrir la posibilidad de reunirse con el dirigente iraní sin condicionamientos previos. La normalización de relaciones se dificultó después que Ahmadinejad ganó las elecciones en las que la oposición dijo que hubo fraude y fue reprimida. En forma separada a las pláticas nucleares de octubre de 2009, un representante diplomático se reunió con el principal negociador iraní para las conversaciones bilaterales más extensas en decenios. Irán rápidamente se retractó de un acuerdo para enviar a Occidente buena parte de su uranio enriquecido.

GANA LA MODERACIÓN

Prometiendo un gobierno moderado, Rouhani se convierte en el nuevo presidente en agosto de 2013. Intercambia cartas con Obama y levanta expectativas de avances en materia nuclear. Hace una serie de declaraciones con indicios de que habrá flexibilidad en las conversaciones con Occidente.