Myanmar rechaza "desequilibradas" críticas sobre rohingya

Mianmar rechazó el domingo las declaraciones de varios ganadores del Nobel de la Paz que pidieron el fin de la persecución a los musulmanes rohingya.

Los galardonados, entre los que están el sudafricano Desmond Tutu, la activista iraní de los derechos humanos Shirin Ebadi y el expresidente de Timor Este, Jose Ramos-Horta, hicieron su petición tras dos conferencias en la capital noruega la semana pasada. La situación de los rohingya en Mianmar, aseguraron, es "no menos que genocidio".

En un comunicado difundido el domingo en los diarios, el Ministerio de Exteriores de Mianmar afirmó que esos comentarios ignoraban los esfuerzos de Mianmar por reconstruir la confianza entre budistas y musulmanes en el estado occidental de Rajine, así como por "conceder la ciudadanía a través de un proceso de verificación nacional a aquellos bengalíes que viven en Mianmar desde hace muchos años".

Mianmar no reconoce a los rohingya como una comunidad étnica y se refiere a los más de un millón de miembros del grupo que viven en Rajine como bengalíes, inmigrantes de la vecina Bangladesh. Se les ha negado la ciudadanía y los derechos básicos. Más de 100.000 están confinados en campos dentro del país.

En las últimas semanas, la situación de los rohingya se ha convertido en una crisis regional después de que miles de personas llegaran a las costas de Indonesia, Malasia y Tailandia. Se cree que otros siguen atrapados en el mar.

Mianmar rechaza de plano los "comentarios desequilibrados y negativos", señaló el Ministerio de Exteriores.

Otra figura que criticó las políticas de Mianmar en Oslo fue el filántropo George Soros, que escapó de la Hungría ocupada por los nazis y dijo ver "alarmantes" paralelismos entre las penurias de los rohingya y el genocidio nazi.