Ataques del ejército matan a 70 en Siria, dicen activistas

El ejército sirio lanzó el sábado ataques aéreos en la provincia norteña de Alepo que afectaron zonas civiles, entre ellos un mercado repleto de personas en una ciudad en poder del grupo Estado Islámico, provocando la muerte de al menos 70 personas y decenas de heridos, denunciaron activistas.

Las muertes ocurrieron en dos incidentes separados, cuando helicópteros lanzaron barriles llenos de explosivos. Una de las bombas artesanales cayó en el barrio Shaar de la ciudad de Alepo, en poder de los rebeldes, donde mató al menos a 12 personas, la mayoría de ellos de la misma familia. Entre ellos hubo tres niños y cuatro mujeres, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña.

El otro ataque fue mucho más mortífero, pues afectó el mercado concurrido de Souk al-Hal en la ciudad de al-Bab, cercana a Alepo y bajo control del Estado Islámico. El Observatorio dijo que al menos 59 personas murieron y decenas resultaron heridas, por lo que la calificó de una de las peores masacres perpetradas este año por el ejército del presidente Bashar Assad. Dijo que la cifra de muertos probablemente aumente debido a que muchos de los heridos estaban en estado crítico.

Otra organización activista, los Comités de Coordinación Local, informaron que más de 50 personas murieron y que alrededor de 70 resultaron heridas en el ataque de al-Bab. Ambos grupos documentaron los hechos a través de una red de activistas que residen en Siria.

El grupo Estado Islámico, que controla al-Bab, también confirmó el ataque en un comunicado publicado en Twitter. Dijo que 50 personas murieron por una "masacre devastadora" cometida por los helicópteros del ejército sirio.

Alepo, alguna vez que el centro comercial de Siria, es una ciudad dividida entre las fuerzas gubernamentales y las de oposición desde mediados de 2012, donde la lucha se ha prolongado desde entonces. Aviones militares del gobierno han arrojado barriles llenos de explosivos sobre los barrios rebeldes, matando a miles de personas, mientras que los rebeldes sirios han bombardeado zonas residenciales de la ciudad en las partes controladas por el gobierno, matando a cientos de residentes.