EEUU debate extender leyes contra espías y terroristas

Salvo que haya un acuerdo de último minuto en el Congreso de Estados Unidos, tres leyes de vigilancia creadas luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra espías y terroristas están a punto de expirar en el primer minuto del lunes.

¿Los estadounidenses se volverán más vulnerables? Absolutamente, dicen los funcionarios del gobierno del presidente Barack Obama. Tonterías, responden los activistas de los derechos civiles.

Ese debate puede volverse en una batalla a fuego lento si los senadores, convocados para una sesión inusual en pleno domingo, deciden aceptar un proyecto de ley aprobado por la Cámara de Representantes que extenderá los programas de vigilancia y luego envían la iniciativa al presidente Barack Obama para que la promulgue antes de la medianoche.

Hay argumentos de peso en ambos bandos, pero si el gobierno no aprueba el proyecto de ley, eso significaría nuevas barreras para el gobierno en las investigaciones de seguridad nacional, en momentos en que funcionarios de inteligencia dicen que crecen las amenazas contra el país.

"Si estas disposiciones expiran, los investigadores antiterroristas van a tener más restricciones que un investigador policial ordinario", afirmó Nathan Sales, profesor de Derecho de la Universidad de Syracuse y exfuncionario del Departamento de Justicia durante el gobierno de George W. Bush.

Hasta ahora, gran parte del debate se ha centrado en los registros de llamadas telefónicas hechas por estadounidenses, una recopilación que fue realizada por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés).

Esta recopilación fue autorizada bajo una de las disposiciones que están a punto de expirar: la Sección 215 de la ley antiterrorista Patriot Act. Varias evaluaciones independientes han puesto en duda la importancia de ese programa. Incluso oficiales de la policía han dicho en privado que perder esa capacidad no significaría consecuencias graves.

Sin embargo, las luchas por esos registros han puesto en peligro otros programas de vigilancia que tienen amplio apoyo bipartidista y que podrían ser víctimas de la parálisis del Congreso.

El FBI utiliza la Sección 215 para obtener otros registros de negocios vinculados con investigaciones específicas sobre terrorismo. Una sección separada en la Patriot Act permite al FBI espiar, a través de escuchas telefónicas, a presuntos terroristas o espías que usan celulares y los descartan rápidamente para esquivar la vigilancia. Una tercera disposición, que apunta a los atacantes tipo "lobo solitario", nunca ha sido utilizada y por lo tanto no ocurrirá nada grave si no se extiende.

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Ken Dilanian está en: https://twitter.com/kendilanianap