Favela de Rio pone su mejor cara para recibir papa

Maria das Gracas Santiago barre la calle frente a su casa y arranca las hierbas en el jardín a la orilla del río Farinha Timbó en la favela de Varginha, dos días antes de que el papa Francisco llegue para una histórica visita a la comunidad, en el norte de Rio de Janeiro.

Con más de medio siglo de vivir en Varginha, una pequeña comunidad de 1.000 habitantes en medio del enorme complejo de favelas de Manguinhos, Santiago ve la visita del pontífice como un tributo a toda su familia, los primeros moradores de la zona.

"Mi abuela, mis padres y mis tíos, que fueron los primeros en llegar a poblar esta zona, no van a estar para este día histórico, pero yo voy a estar en primera fila para recibirlo. Yo veo esta visita como un homenaje a ellos, que formaron esta comunidad. Yo llegué aquí con cuatro años y nunca me fui", recordó la profesora jubilada de 61 años.

A su alrededor, el poblado trata de poner su mejor cara para una visita papal que hasta poco tiempo atrás nadie se hubiera imaginado. Francisco estará en la comunidad el miércoles, en el tercer día de su visita de una semana a Brasil con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud.

Equipos de limpieza recorren las tres calles que atraviesan la comunidad a lo largo del río y el Canal do Cunha, recogiendo basura y barriendo, mientras vecinos pintan las bancas y mesas que sirven como puntos de encuentro de los visitantes.

Entre tanto, la presencia policial fue reforzada con agentes de seguridad que pasan a pie o en moto de un lado al otro para garantizar la tranquilidad del poblado, considerado el único del complejo de favelas Manguinhos donde la mayoría de los habitantes son católicos.

"Aquí es bastante tranquilo, las favelas de toda la zona están pacificadas y tienen presencia policial. Esta comunidad (Varginha) nunca tuvo grandes problemas, a veces había intervención policial cuando algún traficante huía de allá", comentó el sargento Robson dos Santos, de la policía militar de Rio, durante un patrullaje el lunes, mientras apuntaba para la favela de Mandela, al otro lado del Canal de Cunha. Las autoridades no han dado detalles sobre el operativo de seguridad y el número de sus integrantes.

El padre Marcio Queiroz, párroco de Varginha, dio garantías en conferencia de prensa de que el pontífice estará seguro en la comunidad.

El papa "está seguro, yo lo garantizo. Yo trabajo allá hace cinco años y estoy vivo", dijo Queiroz ante insistentes preguntas de la prensa sobre la seguridad del pontífice.

Varginha ofrece condiciones especiales para una visita de alto perfil, como la del papa Francisco, por sus pequeñas dimensiones y estar rodeada de agua, lo que facilita el control de seguridad. Dispone además de un amplio campo de fútbol que sirve como punto de encuentro para grandes multitudes, como las que se esperan el miércoles 24, cuando reciba al prelado.

La presencia del jerarca del catolicismo mundial también despertó el interés de cristianos de otras denominaciones que viven en la zona.

"Yo no soy católico, soy de la Iglesia Mundial, pero con toda seguridad voy a ir al encuentro con el papa. Este papa parece ser uno de nosotros por la forma que habla, es una persona sencilla como nosotros", expresó Carlos Alberto Lopes, un jubilado de 72 años y vecino de Varginha.

Para Maria das Gracas Santiago, la llegada del pontífice coincide con un momento doloroso en su vida, tras ser diagnosticada con cáncer en los pulmones.

"El papa es un regalo que Dios me manda en este momento difícil de mi vida. Dios me va a permitir verlo en mi comunidad antes de morir, eso no tiene precio para mí", comentó con lágrimas en los ojos.

-----

Colaboró con esta información la periodista Vivian Sequera de AP en Rio de Janeiro

-------

: http://hosted.ap.org/interactives/2013/papa-benedicto-es/

-------

Siga a Vivian Sequera en Twitter: https://twitter.com/VivianSequera

Marco Sibaja: : https://twitter.com/marcosibaja

-------