Mundial Sub20: Futuros astros se muestran en medio de crisis

Diego Maradona, Lionel Messi y Paul Pogba fueron elegidos el mejor jugador del torneo. Ronaldinho, Luis Suárez, Sergio Agüero y Diego Forlán lanzaron allí sus carreras internacionales. La Copa Mundial Sub20, tradicional vitrina para los astros del futuro, distraerá un poco la atención del aficionado al fútbol a partir del sábado en medio de la turbulencia que estremece a la FIFA.

Argentina, que conquistó seis veces este trofeo y asoma como favorita, enfrentará a Panamá al ponerse en marcha la 20ma edición del Mundial. La jornada inicial la completarán los choques Nueva Zelanda-Ucrania, Estados Unidos-Mianmar y Ghana-Austria.

El domingo Colombia enfrenta a Catar, México a Malí y Uruguay a Serbia. Brasil debuta el lunes ante Nigeria y ese mismo día Honduras juega con Uzbekistán.

Muchos de los jugadores que participarán en la justa ya son figuras conocidas, pero un buen papel en el Mundial los podría poner en otra categoría.

Argentina ganó el campeonato juvenil sudamericano por primera vez en 12 años y asoma como uno de los equipos a vencer. Cuenta con jugadores como Giovanni Simeone, hijo del técnico de Atlético de Madrid Diego Simeone y máximo goleador del sudamericano con nueve tantos, y su capitán, Angel Correa, milita en las filas de Atlético.

Brasil tiene al delantero de Corinthians Malcolm, convocado a último momento durante el sudamericano y que impresionó tanto en seis partidos que despertó el interés de Barcelona, Chelsea y Juventus.

Ghana trae a Clifford Aboagye, Balón de Bronce en el 2013 y quien jugará su segundo Mundial Sub20. Aboagye milita en el Granada de España. Su compañero Godfred Donsah es otro talento joven seguido de cerca por varios clubes grandes.

El zaguero central Niklas Stark capitaneó la selección alemana campeona europea sub17 el año pasado y ya es figura del Nuremburg en la Bundesliga.

Estos son algunos de los jugadores que tratarán de brillar en las próximas semanas.

Francia, campeón del 2013, no se clasificó para esta edición.

Brasil, con cinco títulos, es otro de los grandes candidatos y no le vendría nada mal ganar el torneo después de la gran decepción de la Copa Mundial del año pasado, en que los brasileños cayeron 7-1 ante Alemania en las semifinales jugando en casa.

El torneo se jugará en siete sedes, en estadios pequeños y con frío, lo que puede resultar un factor importante.

Los organizadores esperan que los estadios estén llenos, aunque es de notar que el fútbol no es muy popular en Nueva Zelanda, que tiene un solo equipo profesional, el cual juega en la liga australiana. El torneo, por otra parte, coincide con la etapa final del campeonato de Super Rugby, que acapara la atención de los neozelandeses.

"Muchos de estos jugadores ya son muy cotizados y se encaminan a los grandes clubes de Europa", expresó el presidente del comité organizador Dave Beeche, tratando de despertar el interés del público. "Los kiwis no deberían desperdiciar la oportunidad de ver la coronación del próximo Lionel Messi en nuestros estadios".

El Mundial se jugará a la sombra del escándalo que sacude a la FIFA, varios de cuyos dirigentes fueron arrestados en el marco de denuncias de corrupción. Uno de los detenidos es Jeffrey Webb, vicepresidente de la FIFA y quien encabezó el comité organizador del Mundial Sub20.

"No creo que todo esto afecte de modo alguno al torneo", expresó el presidente de la federación neozelandesa Andy Martin.