Fortaleza del rublo beneficia a unos, pero perjudica a otros

El rublo ruso está en una montaña rusa. Después de que el año pasado fue la segunda moneda con peor desempeño en el mundo ante el dólar, hoy está entre las mejores en 2015. Esto mantendrá la inflación a raya para alivio de millones en Rusia, pero preocupa a una parte de la economía que depende de las importaciones: hay un aumento en la demanda de bienes rusos, pero la moneda debilitada ha encarecido todo lo importado.

Varios sectores rusos, desde los materiales para la construcción hasta la cerveza artesanal, han aprovechado las ventajas de un rublo barato para aventajar a las marcas rivales de importación y ganar una mayor participación en el mercado.

Nikita Filippov, copropietario de una cervecería artesanal en San Petersburgo, dice que es una bendición.

"El precio de las cervezas europeas están por los cielos y los dueños de bares se dieron cuenta de que ya no pueden seguir subiendo sus precios en el menú a medida que la cerveza ya no se podía comprar", dijo.

"Es un momento crucial en el que los dueños de bares tuvieron que sopesar sus márgenes de ganancias por primera vez en muchos años y fue ahí cuando voltearon a ver a las cervecerías locales".

El gobierno ha impulsado esta tendencia, con la esperanza de sacarle algo de provecho a la drástica caída del rublo del año pasado. Uno de los objetivos es el sector de materiales de construcción, mientras el país prepara las sedes de la Copa Mundial. Las empresas petroleras también se beneficiaron al vender sus productos en dólares, pero invirtiendo en rublos, lo que les permite compensar el dolor financiero derivado de los bajos precios del petróleo.

Ahora la moneda está subiendo otra vez y el gobierno, que apenas hace unos meses trataba desesperadamente de apoyar la moneda, ahora está interviniendo mercados para evitar que se fortalezca demasiado.

Después de caer hasta casi 80 rublos por dólar en diciembre, la moneda rusa se cotizaba el viernes en 52,6 rublos por dólar, aunque esto todavía es superior en una tercera parte comparado con enero de 2014.

El reciente aumento del rublo también ha obedecido en parte a una recuperación en el precio del petróleo, la principal exportación de Rusia. El crudo ha subido de casi 50 dólares a unos 60 dólares por barril, casi la mitad de lo que costaba hace un año.