El Salvador: desmantelan panadería de las pandilleros

Las autoridades desmantelaron el jueves una panadería que era administrada por pandilleros en un populoso barrio de la periferia este de la capital, que usaban como pantalla para la distribución de drogas y el cobro de extorsiones.

Más de 100 elementos de las fuerzas combinadas de la policía del ejército incursionaron en la Villa Kiwanis, en la jurisdicción del municipio de Soyapango, en la periferia este de la capital, donde también decomisaron droga, tres máquinas tragamonedas, y capturaron a 13 pandilleros, entre ellos dos mujeres miembros de la pandilla Mara Salvatrucha (MS 13).

Según informes de la Policía nacional Civil la panadería estaba siendo operada por un grupo de la Mara Salvatrucha que amenazaba a los residentes de la zona para que les compraran el producto. También habrían obligado a cerrar a otras panaderías.

"A parte de las amenazas a las personas, eso les facilita la distribución de droga y el cobro de la extorsión", dijo uno de los oficiales de la Policía que cubría su rostro con un pasamontaña negro.

Según las autoridades, las pandillas montan negocios como panaderías y otros tipos de negocios, como la distribución de agua envasada, en las zonas donde tienen presencia y que les sirve como pantalla para sus actividades ilícitas.

La Fiscalía General de la República y la Policía reportaron la captura de 15 pandilleros del Barrio 18 y de la Mara Salvatrucha en varios municipios del departamento de La Libertad, al oeste de la capital.

Las capturas se realizaron con órdenes administrativas ya que los pandilleros están acusados por los delitos de homicidio, extorsión y privación de libertad y serán puestos a la orden de los tribunales de justicia.

Según las autoridades las maras o pandillas integradas por unos 70.000 jóvenes y adultos, que tiene presencia en barrios pobres y populares, están involucradas en la mayoría de los crímenes que se cometen en el país.

Según estadísticas oficiales, el 2014 cerró con 3.942 homicidios en el país, 1.429 más que el año anterior. La tasa de homicidios fue de 68,6 por cada 100 habitantes.