Grupo benéfico tratará de reducir población reclusa de EEUU

La Fundación John D. y Catherine T. MacArthur hará donaciones a 20 cárceles de diferentes tamaños, 150.000 dólares para cada centro, para que den con formas de reducir la cantidad de personas que están entre rejas sin necesidad.

Las donaciones son el primer paso del plan de la organización benéfica, con sede en Chicago, de gastar 75 millones de dólares en los próximos cinco años para hacer más justo el sistema de justicia penal.

"Al final, de lo que hablamos es de cambio sistémico", dijo Julia Stasch, presidenta de MacArthur.

Unos 12 millones de personas pasan cada año por las aproximadamente 3.000 cárceles locales de Estados Unidos, la mayoría por delitos no violentos. Representantes de MacArthur y otros han señalado que las cárceles, que a diferencia de las prisiones estatales detienen sobre todo a personas a la espera de juicio, se han convertido cada vez más en depósitos de personas con problemas mentales o demasiado pobres como para pagar la fianza.

Los sistemas penitenciarios seleccionados diseñarán un plan y trabajarán con expertos para coordinar a jueces, fiscales, administradores judiciales, policía y agentes de correccionales para que el sistema de justicia penal funcione de forma más eficiente, señaló Stasch. La mitad de las 20 cárceles seleccionadas recibirán una segunda ronda de financiamiento de entre 500.000 y dos millones de dólares al año siguiente para materializar esos planes.

Los sistemas de cárceles más grandes del país --Los Ángeles, Nueva York, Chicago y Filadelfia-- fueron seleccionados para los programas de planificación, al igual que centros más pequeños como el de Mesa, Colorado, con capacidad para 239 personas. En el condado de Pennington, Dakota del Sur, que contiene la reserva Pine Ridge de la tribu Oglala Lakota, la donación se destinará a las oficinas de policía del condado y de justicia para reforzar cortes especializadas en drogas y para programas de salud centrados en el comportamiento, así como en introducir sentencias alternativas para los delincuentes juveniles.

Las donaciones se concedieron a condados que abordan una serie de reformas de justicia, señalaron representantes de MacArthur, incluyendo las misiones en ocasiones contrapuestas de las diferentes agencias de seguridad, que pueden derivar en desconfianza en las autoridades y en la justicia de los tribunales.

También se concederán donaciones a cárceles en dos ciudades que han protagonizado escándalos por la muerte de hombres negros a manos de policías blancos en el último año: el condado de Saint Louis, en Missouri, donde se encuentra Ferguson, y el condado de Charleston, Carolina del Sur, donde está North Charleston.

"Nuestra ambición más amplia es que simplemente reducir la población mejore la justicia y la equidad del sistema", explicó Stasch. "De verdad creemos que la hiperencarcelación en este país empieza ahí, en las ciudades y condados".