Votantes en España y Polonia rechazan poderes establecidos

Luego de ser castigados en las urnas, los principales partidos políticos en España se preparan para negociar con grupos más nuevos que se oponen a lo ya establecido mientras el partido gobernante en Polonia evalúa cómo vincularse con los electores que echaron al presidente.

Las elecciones del domingo en los dos países expusieron un tema común: los electores, muchos de ellos lastimados en su economía o por amigos o familiares que lo están, fueron abandonados por los políticos que desairaron la preocupación de los ciudadanos.

En España, el presidente del gobierno Mariano Rajoy generó polémica al sugerir que pocos españoles siguen hablando sobre la tasa de desempleo de casi 24% y al mismo tiempo dijo que el país ya regresó al crecimiento económico.

Su partido ganó la mayoría de los votos pero perdió el control absoluto que disfrutaba en ocho de las 13 regiones autónomas del país.

Ada Colau, una activista anti desahucios, será la próxima alcaldesa de Barcelona mientras el nuevo partido de centro Ciudadanos y el izquierdista Podemos emergen grupos de influencia para gobiernos regionales y municipales de toda España después de mostrar lo alejados que están el gobernante Partido Popular y el Socialista, el principal de oposición. Rajoy debe convocar a elecciones para finales de año.

En Polonia, el presidente Bronislaw Komorowski no pudo reelegirse luego de una deslucida campaña donde pareció alejado de los problemas de los polacos a pesar de años de crecimiento económico. Estaba respaldado por la gobernante Plataforma Cívica, cuyos líderes ahora están batallando para ver cómo pueden evitar una derrota en las elecciones parlamentarias de finales de año y que son todavía más importantes.

En un momento de la campaña, un joven le preguntó a Komorowski cómo su hermana podría comprarse una casa cuando gana 2.000 zlotys al mes (52 dólares), a lo que el presidente le respondió: "Buscando otro trabajo. Pidiendo prestado. Consiguiendo empleo".

Desde la votación del domingo, los líderes del partido han criticado la campaña de Komorowski por ser demasiado pasiva e incluso muchos de ellos se han distanciado del derrotado presidente.

En respuesta, la primera ministra Ewa Kopacz anunció el martes ayudas fiscales a las familias con hijos, un intento obvio por mostrar mayor preocupación hacia los polacos más agobiados.

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Gera reportó desde Varsovia y Jorge Sainz desde Madrid.