Cleveland y Justicia federal llegan a acuerdo sobre policía

La ciudad de Cleveland llegó a un acuerdo con el Departamento de Justicia federal en torno a un patrón de uso excesivo de la fuerza y violaciones a los derechos humanos por parte de agentes, indicó el lunes un alto funcionario de la policía.

El funcionario solicitó el anonimato para hablar con la prensa porque no está autorizado a hacer declaraciones sobre el acuerdo antes del anuncio oficial previsto para esta semana.

La noticia del acuerdo llega dos días después de que un policía blanco fue absuelto de homicidio involuntario por efectuar los últimos 15 disparos contra el parabrisas de un automóvil en que viajaban dos sospechosos negros desarmados en 2012. Los agentes acribillaron el vehículo con 137 tiros.

Una falsa explosión del motor del vehículo de los sospechosos se escuchó por el escape y fue confundida con un disparo, lo que propició una persecución a alta velocidad en la que participaron 62 patrullas. Una vez que los sospechosos fueron arrinconados, 13 agentes abrieron fuego contra el automóvil.

La persecución motivó una investigación de 18 meses por parte del Departamento de Justicia. En un informe publicado en diciembre, el departamento exigió a la ciudad trabajar con dirigentes comunitarios y otros funcionarios para diseñar un plan con el fin de reformar el departamento de policía. El proyecto debe tener la aprobación de un juez y ser vigilado por un supervisor independiente.

Dena Iverson, portavoz del Departamento de Justicia, no respondió a los mensajes que le dejó The Associated Press para que hiciera declaraciones sobre el particular.

Tampoco hubo respuesta a mensajes similares dirigidos a un portavoz de la ciudad y al departamento de policía de Cleveland.

Para el lunes no se habían facilitado detalles específicos del acuerdo, el cual fue reportado primero por The New York Times.

El informe del Departamento de Justicia no perdona a nadie en la cadena de mando de la policía. Los peores ejemplos de uso excesivo de la fuerza involucran a patrulleros que pusieron en peligro vidas al disparar a sospechosos y automóviles, golpearon en la cabeza a personas con sus pistolas y utilizaron armas paralizantes en sospechosos esposados.

Supervisores y policías superiores recibieron algunas de las críticas más agudas en el informe. El Departamento de Justicia dijo que los agentes estaban mal entrenados y algunos no sabían cómo implementar las políticas sobre uso de la fuerza. En el texto se afirma también que los policías estaban mal equipados.

Las computadoras portátiles que se supone deben estar en las patrullas con frecuencia no funcionan, e incluso cuando lo hacen, los agentes no tienen acceso a bancos de datos esenciales del departamento, según el informe.

La agencia dijo que los supervisores alentaban parte del mal comportamiento y con frecuencia hacían poco para investigarlo. Algunos le dijeron al Departamento de Justicia que con frecuencia escribían sus reportes para hacer que un agente pareciera tan bueno como fuera posible, señaló la agencia federal.

El departamento encontró que sólo seis policías habían sido suspendidos por uso impropio de la fuerza en un período de tres años.

El veredicto del sábado sobre el cargo de homicidio involuntario en contra del patrullero Michael Brelo derivó en protestas pacíficas en su mayor parte, aunque también hubo más de 70 arrestos.