Alegría en homenaje a BB King en Las Vegas

Una ovación de pie para B.B. King y más vítores que lágrimas marcaron un homenaje el sábado a la vida y el legado del fallecido músico de blues, al que asistieron familiares y amigos en Las Vegas.

"B.B. estaba lleno de energía, ¿Amén?", afirmó la pastora Pamela Myrtis Mason al iniciar la ceremonia religiosa a la que asistieron más de 350 personas en la capilla Palm Mortuary.

"Amén", respondieron.

El ataúd cerrado de King fue rodeado de un surtido de arreglos florales, dos de sus guitarras llamadas Lucille y un tapiz que lo mostraba apretando los ojos, absorto en una nota de una sección de los trastes de la guitarra apodada por sus seguidores como "B.B. King Box".

"¡Ofrezcamos un aplauso al Rey del Blues, B.B. King!", agregó la pastora.

Mientras los aplausos se apagaban, la nieta Landra Williams dijo que su abuelo era "la espina dorsal de nuestra familia King".

Más de 10 de los 35 nietos de King y ocho de los 11 hijos adultos que le sobreviven al legendario músico de blues hablaron durante una ceremonia de dos horas que se destacó por su intimidad y su notable ausencia de acritud.

Varios de los presentes cantaron a capela versiones de los clásicos de King. Su hija Claudette King Robinson entonó "(Someone Really Loves You) Guess Who?".

Williams, que vive en Houston, recordó que su abuelo llamaba a todas las mujeres en la familia "niña bonita" y las consentía a todas, al tiempo que se hacía su confidente y protector.

"Para todos los demás, era una leyenda", señaló. "Pero para nosotros, él era amor".

Los guitarristas de rock Carlos Santana y Richie Sambora estuvieron presentes.

"Buddy Guy y B.B. me guiaron al blues", dijo Sambora, que por mucho tiempo ha sido guitarrista de la banda Bon Jovi. "Es por eso que estoy aquí. Me convirtió en familia".

Se espera que otros músicos notables acudan a los homenajes que se llevarán a cabo en los próximos días en Memphis, Tennessee, y en Indianola, Mississippi, la ciudad que King consideraba su hogar.

Por su parte, Tony Coleman, quien durante 37 años fue el baterista de King en sus presentaciones, ofreció otra anécdota alegre en un día lleno de ellas.

"Me despidió cinco veces, pero me contrató seis", recordó Coleman, lo que generó risas. "Me dijo: 'Una vez que estás conmigo, siempre lo estás'''.

Coleman prometió que seguirá tocando blues "con clase, dignidad y humanismo", tal y como B.B. King le enseñó a hacerlo.

King fue introducido al Salón de la Fama del Blues en 1990 y al Salón de la Fama del Rock and Roll en 1987. Ganó 15 premios Grammy y vendió más de 40 millones de álbumes alrededor del mundo.

Una disputa familiar no fue abordada directamente por las decenas de personas que tomaron la palabra.

Varios de los hijos de King disputan con LaVerne Toney, quien por mucho tiempo fue el agente del guitarrista y su apoderado en la gestión de negocios, y ahora es el testamentario de sus propiedades. Toney permaneció el sábado en la fila trasera de la capilla y no tomó la palabra durante la ceremonia.

La abogada Larissa Drohobyczer dijo el sábado que cinco hijas adultas de King --Patty King, Michelle King, Karen Williams, Barbara King Winfree y Robinson-- disputarán el testamento de la leyenda del blues y las acciones de Toney.

La abogada emitió un comunicado en que afirma que Toney se apropió indebidamente de millones de dólares, ha mentido y no es apto para fungir como albacea de las propiedades de B.B. King.