Un tribunal en Egipto absolvió el sábado a 17 personas que participaron a principios de año en una protesta no autorizada y donde una madre perdió la vida de un disparo en el centro de El Cairo.

Al menos uno de los detenidos fue testigo de la muerte de Shaimaa el-Sabbagh, de 32 años, quien participaba en una movilización pacífica en enero por el aniversario de la revuelta de 2011 contra el autócrata Hosni Mubarak. Un teniente de la policía afronta un cargo de homicidio involuntario por la muerte de la mujer.

La policía asegura que ellos no dispararon perdigones contra los manifestantes a pesar de las abrumadoras pruebas que señalan lo contrario.

La activista Azza Suleiman, que figuró entre los absueltos, dijo que estaba en un restaurante al otro lado de la calle cuando comenzó la protesta.

"La policía agredió a las personas llevaban flores y al final dio muerte a una mujer joven", dijo Suleiman contactada por teléfono después del veredicto.

Sin embargo, cuando Suleiman acudió a la fiscalía a rendir su declaración sobre lo que había presenciado, el fiscal le levantó cargos. La activista describió lo sucedido como un intento para "callar" a las personas para que no rindieran testimonio contra la policía.

Suleiman dijo que el veredicto del sábado fue una sorpresa apenas después de una sesión. La activista pretende impulsar una campaña para que la ley proteja a los testigos y aliente a las personas a testificar cuando presencien delitos del gobierno.

La muerte de el-Sabbagh indignó a muchos en Egipto. Una fotografía de ella con el rostro ensangrentado mientras sostenía un compañero se convirtió en una imagen simbólica ampliamente difundida en las redes sociales.

La muerte de la mujer también suscito la ira de la ciudadanía ante lo que consideró brutalidad policial y puso en duda la validez de una ley aprobada en diciembre de 2013 que prohíbe la realización de protestas callejeras sin permiso de las autoridades.