América: James le agrega marca a su talento

Un rechazo a medias de la defensa de Almería dejó una pelota picando en las puertas del área. James Rodríguez no lo pensó dos veces y le dio con todo a la carrera, como venía. Su zurda portentosa sacó un tiro envenenado que dejó parado al arquero y se clavó junto a un ángulo superior, ante el delirio del público del estadio Santiago Bernabéu, que coreó su nombre.

El de ese partido del 29 de abril fue un gol de su sello y ayudó a despejar todas las dudas que podía haber respecto al estado de James tras reponerse de una severa lesión en la antesala de la Copa América: el máximo goleador de la Copa Mundial estaba de vuelta, con su clase y su personalidad ganadora intactas.

La selección de Colombia que buscará en Chile su segunda Copa América recupera a un James Rodríguez muy crecido respecto al que deslumbró en el Mundial, que a los 23 años lleva sobre sus espaldas una temporada con el Real Madrid en la que impuso sus condiciones y se trató de igual a igual con las luminarias merengues e incluso puso a bailar rastastas, el ritmo que popularizó la selección colombiana en Brasil, al mismo Cristiano Ronaldo.

De hecho, Colombia podría beneficiarse de la llegada de James al Real Madrid ya que ahora el volante no solo da cátedra distribuyendo juego y anotando goles, sino que se empeña más en la marca, como le exigió el técnico Carlo Ancelotti.

En Colombia cundió la preocupación cuando James, el nuevo conductor de la selección, se fracturó un metatarso el 4 de febrero durante un partido contra Sevilla. Fue operado al día siguiente y estuvo dos meses inactivo.

La lesión mostró lo importante que resultaba el colombiano para su nuevo club, que durante su ausencia tuvo su peor momento del año, cosechando apenas cuatro victorias, cuatro empates y una derrota, y alejándose de la punta.

El equipo repuntó tras su regreso, pero cerró la temporada sufriendo una amargura tras otra, eliminado por Atlético de Madrid de la Copa del Rey, por Juventus en las semifinales de la Liga de Campeones y relegado al segundo puesto por Barcelona en la liga española.

La Copa América ofrece una posibilidad de revancha para James.

"Desde hace cinco o seis meses que pienso" en el torneo, confesó hace poco James en declaraciones al diario As de España.

En el plano individual, James anotó 16 goles e hizo 17 pases de gol en 45 encuentros y fue elegido el mejor volante ofensivo de la temporada en las cinco ligas más importantes de Europa (Inglaterra, Francia, Alemania, Italia y España) por el Centro Internacional de Estudios Deportivos.

Los colombianos se relamen pensando en lo que pueden hacer James y Radamel Falcao juntos. Falcao no estuvo en el Mundial por una lesión y viene de una temporada muy dura con el Manchester United, donde es suplente. Pero se espera que recupere su nivel ahora que regresó a la selección y que James le aligeró la carga al pasar a ser el nuevo conductor del equipo.

El sueño del técnico José Pékerman es alinearlos como lo hizo en las eliminatorias y su impulso (una docena de goles entre ambos) fue decisivo en la clasificación al Mundial.

"James no tiene techo. Ha jugado con éxito en la liga argentina, la portuguesa, la francesa y ahora está en uno de los clubes más grandes del mundo", destacó Julio César Falcioni, su técnico en el tránsito por el fútbol argentino.

Antes de llegar a Real Madrid, James militó en las filas de Envigado (Colombia), Banfield (Argentina), Porto (Portugal) y Mónaco (de la liga francesa).

Ancelotti se mostró sorprendido con la rápida adaptación de James al Real Madrid y dijo que "lo que lo distingue es que es un jugador de gran talento, pero que tiene una resistencia física, lo que no es habitual en los grandes talentos".

James es el 'Pibe' de hoy", comentó Carlos Valderrama, el recordado "Pibe" que dejó un vacío en la conducción de la selección colombiana que el equipo cafetero no había podido llenar desde su retiro. "Tiene mucho fútbol y puede ser el mejor jugador colombiano de la historia", acotó otro grande del balompié colombiano, el "Tino" Faustino Asprilla.