EEUU: Más controles a emisiones de carbono

Vinculando el calentamiento global, con la salud pública y los fenómenos climáticos extremos, el gobierno de Barack Obama siguió adelante el viernes con fuertes exigencias para limitar la contaminación de carbono de las nuevas plantas de generación eléctrica, pese a protestas de la industria y legisladores aliados que dicen que dañaría el futuro de la industria carbonera.

La propuesta, que establece los primeros límites nacionales a las emisiones de gases de invernadero para futuras plantas generadoras, trata de cambiar las fuentes de electricidad del país, de un pasado dependiente del carbón a un futuro alimentado por fuentes más limpias de energía. Es además un paso en los planes del presidente Obama para combatir el calentamiento global porque pone en marcha varias propuestas para poner fin a lo que él llama "las emisiones ilimitadas de carbono contaminante" por todas las plantas de electricidad.

Según la ley, una vez que la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) controle el carbono en las nuevas plantas, también supervisará las que ya existen, normas que la entidad informó que comenzará a implementar de inmediato para cumplir el plazo de junio del 2014.

Pero el propio análisis del gobierno federal sobre la nueva propuesta concluye que tendrá un efecto "insignificante" sobre las emisiones de dióxido de carbono, representaría costos mínimos para el sector y no ofrecería beneficios al público hasta 2022. Eso es porque la medida esencialmente asegura lo que se esperaba que sucediera de todas formas. Incluso sin las normas federales, la EPA concluyó que ninguna nueva planta a carbón se construiría sin controles de emisiones. En su lugar, la mayor parte de la electricidad que genere el país a futuro será en plantas a gas natural, que ya se ajusta a las normas dadas a conocer el viernes.

"La EPA... no espera que esta norma afecte el precio de la electricidad, el empleo, el mercado laboral ni en la economía del país", indicó la entidad en su análisis.

Pero el sector y sus aliados en el Congreso rechazaron de inmediato esas conclusiones.

El senador Joe Manchin, demócrata por Virginia Occidental, dijo que la EPA exige al sector carbonero "normas imposibles".

"Si esas normas entran en vigor, se perderán empleos, el precios de la electricidad se va a disparar y la incertidumbre económica va a aumentar", dijo Manchin, cuyo estado es un importante productor de carbón.

Grupos ambientales elogiaron la propuesta por tomar medidas contra la última fuente no normada de emisiones de gases de invernadero.

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Dina Cappiello está en Twitter: http://www.twitter.com/dinacappiello