Agenda comercial de Obama avanza en el Senado

La agenda comercial del presidente Barack Obama superó un importante obstáculo el jueves en el Senado y avanzó hacia una muy probable aprobación pese a la oposición de la mayoría de los demócratas.

Esos son buenas noticias para un acuerdo de libre comercio con México, Canadá, Japón y otras naciones de la cuenca del Pacífico.

La votación de 62 a favor y 38 en contra cerró una larga y tensa sesión sobre un proyecto de ley que busca dar a Obama autoridad para negociar pactos comerciales que el Congreso puede aprobar o rechazar, pero no modificar. Si quienes se oponen a la medida hubieran sumado tres votos más, habrían podido bloquear el proyecto con un movimiento procesal.

Con los republicanos en general en favor de la medida, los votos decisivos provinieron de la senadora Maria Cantwell, demócrata de Washington, y otros que respaldan la directiva comercial. Esos legisladores usaron el debate como palanca para lograr un compromiso de que el Senado va a actuar el mes próximo sobre una propuesta de ley para mantener funcionando el Banco de Importaciones y Exportaciones. El banco, respaldado por el gobierno, garantiza préstamos para que compañías estadounidenses efectúen ventas en el extranjero.

La autoridad legal del banco expira el 30 de junio, y los conservadores en la Cámara de Representantes quieren dejarlo inactivo.

Obama e importantes grupos empresariales trabajaron hasta los últimos minutos para asegurar los votos necesarios en el Senado. El mandatario llamó por teléfono a senadores demócratas el miércoles en la noche, entre ellos Cantwell y Ron Wyden de Oregon, el principal demócrata encargado de temas de comercio.

En una entrevista con The Associated Press, Cantwell dijo que habló varias veces con Obama en las últimas 24 horas, y "el presidente está ahora muy comprometido con hacer que esto sea parte del paquete completo de comercio", refiriéndose al Banco de Exportaciones e Importaciones.

"Yo pienso que ahora ellos entienden lo oportuno de la expiración del 30 de junio, que hay acuerdos pendientes, y nadie quiere poner en peligro esas importantes oportunidades que empresas estadounidenses han asegurado", dijo Cantwell.

Obama indicó el jueves que la votación es "un gran paso adelante". Reunido con su gabinete, el presidente dijo que nuevos acuerdos comerciales "abrirán acceso a mercados que demasiado a menudo están cerrados", incluso cuando esos países están vendiendo productos en Estados Unidos.

Si triunfa finalmente, se espera que el presidente pida a los legisladores aprobar de forma expedita el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP por sus siglas en inglés).

La agenda comercial es una de las prioridades del segundo término de Obama.

La política comercial ha sido extraña desde el comienzo. Los legisladores republicanos por lo general apoyan extender los tratados comerciales, pero muchos se rehúsan a dar a Obama más victorias.

La mayoría de los legisladores demócratas y grupos liberales se oponen a nuevos acuerdos comerciales porque consideran que se llevarán empleos de estadounidenses al extranjero. Sin embargo, un número no precisado de demócratas en ambas cámaras apoyan la política comercial de Obama, y la Casa Blanca ha cabildeado con fuerza para ampliar este grupo.

Por otro lado, los líderes del Consejo Empresarial se reunieron el jueves temprano con líderes demócratas en el Senado. Entre ellos estaban el director general de Boeing James McNerney, dijo el senador demócrata Dick Durbin de Illinois, quien confirmó que el tema del Banco de Importaciones y Exportaciones también se trató en la cámara.

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Los periodistas de The Associated Press Erica Werner, Alan Fram y David Espo colaboraron para este despacho.