Abogado canadiense dona estatua de toro a Cuba

Un abogado canadiense cumplió el miércoles su sueño de donar a Cuba la estatua del primer semental Holstein que Ottawa se atrevió a vender a la isla en medio de la Guerra Fría.

El abogado Carey Linde consideró que este insólito gesto era además un mensaje de tolerancia internacional.

"Esta es una aventura maravillosa", dijo Linde, quien se enteró en la década de 1970 de la historia del toro Rosafé Signet comprado por Cuba en 1961 y considerado padre de la ganadería lechera en la isla.

"Rosafé Signet es, sobre todo, un símbolo político", expresó Linde ante un grupo de unas 200 personas entre las que se contaban funcionarios isleños. "De la cooperación constructiva y el respeto para la soberanía de todas las naciones, no importa las diferencias políticas".

La escultura de bronce del fornido animal, posada sobre un pedestal, fue develada por niños en el marco de la 12ma Bienal de La Habana.

La estatua, realizada por el escultor Tomás Lara, aún no tiene un lugar provisional y fue inaugurada en un centro de arte.

"Necesitamos ponerla en un lugar muy visible para que los canadienses se sientan orgullosos, los cubanos digan: 'Mira, los canadienses estuvieron con nosotros', y los mismos estadounidenses piensen 'que equivocados estuvimos''', comentó el también canadiense y colaborador del proyecto Gregory Biniowsky.

El toro fue vendido por Canadá en 1961, cuando Estados Unidos ya cerraba filas con sus aliados más cercanos en el continente para iniciar sanciones contra Cuba con el fin de presionar por un cambio en su modelo político.

Estados Unidos reconoció a finales del año pasado que su política de embargo a Cuba fue poco eficaz, y Washington y La Habana decidieron realizar un acercamiento, el primero en cinco décadas.

Una de las vacas más famosas de Cuba, Ubre Blanca, fue descendiente de este semental. La lechera logró, en la década de 1980, dar más de 100 litros en un día, un récord que le valió ser condecorada por el expresidente Fidel Castro.

Ubre Blanca, como su progenitor, tiene una estatua que la recuerda en la Isla de la Juventud.

El programa lechero es un asunto de prioridad para el Estado cubano, que entrega un litro de este alimento diario a todos los niños hasta los 7 años.

En las últimas décadas, la cantidad de leche producida bajó drásticamente, lo que obligó al Estado cubano a importarla para el consumo de la población.

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Andrea Rodríguez está en Twitter como: www.twitter.com/ARodriguezAP