Paraguay: destituyen a jefe de policía por corrupción

El comandante de la policía paraguaya fue destituido el miércoles tras descubrirse que oficiales encargados de la compra de combustible para las patrulleras se guardaban el dinero y lo usaban para la adquisición particular de lujosos vehículos.

El ministro del Interior Francisco de Vargas dijo en conferencia de prensa que el nuevo jefe es el comisario Críspulo Sotelo en reemplazo del comisario Francisco Alvarenga, actualmente a disposición de la fiscalía.

"Iniciamos una investigación transparente hasta encontrar al último implicado en este supuesto hecho de corrupción", dijo De Vargas.

El juez de garantías Gustavo Amarilla admitió la imputación por el presunto delito de lesión de confianza contra Alvarenga e inició el proceso de juzgamiento. El 27 de mayo dictará la medida cautelar de prisión preventiva.

En tanto, el fiscal Federico Espinoza comentó en otra reunión con periodistas que la semana pasada se descubrió que un suboficial aparentemente era el responsable de retirar con tarjeta de débito dinero en efectivo de las estaciones privadas expendedoras de gasolina en vez de cargar combustible en decenas de camionetas patrulleras.

"Pudimos encontrar la conexión del suboficial responsable del hecho punible con sus superiores y otras nueve personas entre policías y civiles. Además, el hijo de Alvarenga posee un automóvil deportivo de lujo y su costo no concuerda con sus ingresos como policía", añadió.

El desvío de dinero público hacia fines particulares no pudo ser cuantificado aún pero la fiscalía estimó que semanalmente se gastan unos 400.000 dólares en la compra de combustible para los móviles de la institución policial.

El destituido comandante rechazó los cargos y dijo a los periodistas que el automóvil de su propiedad "tiene más de 15 años y su precio fue inferior a 6.000 dólares".

El ministro de Hacienda Santiago Peña, encargado de la administración del presupuesto general de gastos del Estado establecido en 13.000 millones de dólares para 2015, dijo que "esta gente involucrada en el robo de dinero público debe ir a la cárcel".

Agregó que "con la pena carcelaria solamente podremos desalentar a otras personas que quisieran cometer ilícitos similares".

Paraguay no produce crudo por lo que anualmente importa combustibles derivados del petróleo por unos 500 millones de dólares.