Aprueban asueto en El Salvador por beatificación de Romero

La Asamblea Legislativa aprobó el martes asueto remunerado para el viernes 22 y sábado 23 de mayo con el fin de que los salvadoreños puedan participar en los actos previos y en la ceremonia de beatificación del arzobispo Oscar Arnulfo Romero.

Monseñor Romero, conocido como "la voz de los sin voz", fue asesinado por un francotirador el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba misa en la capilla de un hospitalito para enfermos terminales de cáncer, donde vivía. Luego de 35 años de su martirio, el papa Francisco declaró que murió por "odio a la fe" y será beatificado el sábado en un multitudinario acto público en la plaza El Salvador del Mundo de la capital salvadoreña.

Con 76 de los 84 votos disponibles, los diputados de todos los partidos políticos representados en el Congreso unicameral aprobaron el asueto remunerado, solicitado por el presidente Salvador Sánchez Cerén.

Según la ley transitoria, el viernes 22 el asueto se aplicará únicamente para los municipios del Gran San Salvador, incluidos Santa Tecla y Antiguo Cuscatlán, del departamento de La Libertad, y será para los empleados públicos y de instituciones autónomas, centros escolares y universidades públicas y privadas.

El sábado, día de la ceremonia de beatificación, tendrán asueto los empleados públicos y privados, centros escolares y universidades públicas y privadas de todo el país.

La Iglesia católica espera que en la ceremonia participen más de 260.000 personas entre salvadoreños y extranjeros que se concentrarán en una de las avenidas de la colonia Escalón, en un espacio de más de seis kilómetros.

Tan sólo en la Plaza El Salvador del Mundo estarán presentes más de 5.000 invitados especiales que serán testigos presenciales del acto donde se declarará beato al que ahora llaman "San Romero de América".

Según el programa oficial, las actividades comenzarán el viernes por la tarde con una peregrinación que saldrá de la catedral metropolitana, en el centro histórico de la capital, donde se encuentra la cripta del arzobispo mártir.

Los miles de peregrinos permanecerán en vigilia en las proximidades de la Plaza El Salvador del Mundo, donde se ha construido un templete que albergará a altas autoridades de la Iglesia católica, e invitados especiales entre jefes de Estado y de gobiernos que llegarán de todo el mundo.