Los residentes que regresaron a sus casas arrasadas por las inundaciones en el pueblo de Lyons, Colorado, encontraron decenas de viviendas destruidas, pertenencias familiares desaparecidas, alimentos putrefactos y barro por todas partes.

"Es algo que enferma", dijo Gloria Simpson, cuya familia pudo salvar el jueves algunos cubrecamas hechos a mano por su abuela en la casa de su padre, de 81 años. Encontraron algunas fotos familiares, pero el resto de las pertenencias había desaparecido.

A lo largo de la cordillera Front Range de Colorado, el número de muertos aumentó a siete, a los que se suman tres personas desaparecidas que se cree han muerto. Sin embargo, el número de desaparecidos disminuyó a aproximadamente 80, gracias a las búsquedas casa por casa, los trabajos de rescate y la restauración de las comunicaciones.

Las operaciones de rescate comenzaron a disminuir y el estado centró su atención en encontrar cobijo para los desplazados, restaurar los servicios básicos y preparar la reparación de centenares de kilómetros (millas) de carreteras y decenas de puentes.

"Por ahora estamos pasando de salvar vidas a sostener vidas", dijo Kevin Kline, director de la División de Seguridad Interior y Manejo de Emergencias de Colorado.

Kline dijo que es demasiado pronto para calcular el monto de los daños pero adelantó que "va a ser grande".

Las inundaciones afectaron a 17 condados y casi 5.180 kilómetros cuadrados (2.000 millas cuadradas).

El gobernador John Hickenlooper dijo que las labores de reconstrucción serán supervisadas por Jerre Stead, presidente de la empresa global de comunicaciones IHS Inc.

Con nieve en las montañas más altas, un nuevo grupo del estatal del Departamento de Transporte se centrará en reparar y reconstruir gran parte de la red estatal de carreteras para el primero de diciembre.

Bajo intensas medidas de seguridad, centenares de personas evacuadas de Lyons recibieron dos horas para examinar sus casas el jueves. El 12 de septiembre, el Río St. Vrain destruyó decenas de casas, un parque de viviendas rodantes, puentes y tramos de carretera en ese pueblo de 1.600 habitantes.

Darren Horwitz vio peñascos, vidrios rotos y tanques de gas propano dispersos por Lyons. Su camión y un velero que estacionaba junto a la casa rodante de un amigo fueron arrastrados por la corriente.

"Cuando llegas aquí quedas en shock", indicó.

Bob Ruthrauff, de 84 años, encontró su casa intacta, pero se había podrido la comida en su refrigerador al fallar la electricidad. Pasó dos horas limpiando el frigorífico pero estaba contento. "Tuvimos mucha suerte. Llegaba a una casa seca", dijo Ruthrauff.

Los postes de electricidad fueron arrancados por la corriente y los cables están enmarañados. Cuadrillas de trabajadores limpiaban los deshechos y trataban de restablecer los servicios de luz, agua y drenaje.

Rastros de la bacteria e coli fueron hallados en el agua potable y se cree que tomará entre dos y seis meses recuperar las condiciones de vida en el pueblo, informó el diario Longmont Times-Call (http://bit.ly/16jVjRb). A los residentes que no les importen las incomodidades se les permitirá regresar a sus casas.

Millones de litros de agua del drenaje se han desparramado por el estado debido a que las fosas sépticas se desbordaron e inundaron plantas de tratamiento de agua, dijo Steve Gunderson, director estatal de la división de control de la calidad del agua.

La Casa Blanca anunció que el vicepresidente Joe Biden y su esposa Jill visitarán Colorado el próximo lunes.