Reportan desaparición de 13 personas en sur de México

Un organismo de derechos humanos informó el martes que al menos 13 personas fueron reportadas como desaparecidas en una localidad afectada por la violencia en el estado mexicano de Guerrero.

El encargado de la Comisión de Defensa de Derechos Humanos de ese estado sureño, Ramón Navarrete, dijo que las personas desaparecieron entre el 9 y el 14 de mayo en la comunidad de Chilapa, según denunciaron sus familiares ante el organismo.

Las desapariciones ocurrieron en momentos en que a Chilapa habían entrado a principios de mes miembros de la "policía comunitaria" creada por habitantes de Guerrero para enfrentar la inseguridad del crimen organizado.

"Recogimos sólo testimonios y fotografías de 13 desaparecidos", dijo Navarrete en declaraciones divulgadas por su oficina. Añadió que algunos de sus familiares ya presentaron denuncias formales ante las autoridades, aunque no mencionó un número específico.

La Fiscalía de Guerrero informó más tarde en un comunicado que investiga el presunto secuestro de 11 personas y la desaparición de cuatro más en Chilapa a partir del 12 de mayo, según denuncias presentadas por familiares. Llamó a la población a confiar en la institución y aportar todos los elementos para conocer la magnitud del problema.

Chilapa, a más de 300 kilómetros al sur de la ciudad de México, es una localidad donde se ha denunciado la presencia de grupos rivales del narcotráfico, identificados como Los Rojos y Los Ardillos.

Navarrete comentó que al parecer los familiares de los desaparecidos sólo reportaron sus casos luego de que los policías comunitarios se retiraron.

Guerrero es el mismo estado donde en septiembre desaparecieron 43 estudiantes de magisterio tras ser detenidos de manera ilegal por policías municipales.

Miembros de la policía comunitaria llegó el 9 de mayo a tomar el control de Chilapa, en lo que se dijo era un intento de terminar la violencia provocada por los dos grupos del crimen organizado.

Los policías comunitarios desarmaron a la policía local y forzaron al jefe policial a renunciar, bajo el señalamiento de que trabajaría para Los Rojos. Luego de varios días, devolvieron las armas de los agentes municipales y la Policía Federal fue enviada para asumir las labores de seguridad.

Pese a los señalamientos de los comunitarios de que buscan detener la violencia, algunos residentes han dicho que ellos en realidad trabajan para el grupo de Los Ardillos.

La violencia ha sido un elemento constante en Chilapa. A principios de mayo fue asesinado un candidato a alcalde local y en noviembre fueron localizados 11 cuerpos decapitados en la zona. En 2014, un cura originario de Uganda fue secuestrados en las inmediaciones del área y luego encontrado muerto.

Algunos habitantes creen que los desaparecidos son más de los que se informa.

"Hay muchos desaparecidos, pero muy pocas denuncias", dijo José Díaz Navarro, un habitante de la comunidad, quien comentó que han escuchado de hasta 30 personas desaparecidas.

También cuestionó a los policías comunitarios. "Nosotros los denominamos del crimen organizado, porque en ningún momento se presentaron como policía comunitaria, no llevaban ningún documento, llegaron con armas de alto calibre", dijo el hombre.

Regularmente, los miembros de la policía comunitaria portan armas de calibres pequeños.

El alcalde de Chilapa, Francisco Javier García, dijo a la prensa que ha pedido más apoyo del gobierno federal.

"Creo que Chilapa tiene un problema verdaderamente delicado, un problema grave... puede encender a todo el estado", dijo.