Policía británica arresta a 9 por enorme robo de joyas

Con una planificación meticulosa y sorprendente buena fortuna, los ladrones que abrieron una caja fuerte en el distrito de diamantes de Londres parecían haber ejecutado el robo perfecto. Pero la suerte se les acabó el martes cuando más de 200 policías de Scotland Yard los arrestaron.

Los nueve arrestos fueron un triunfo para los detectives cuyo trabajo inicial en el caso había sido criticado a causa de la inacción ante una alarma de medianoche al inicio de un fin se semana de feriado. Eso les dio a los ladrones más de 48 horas para sacar cuidadosamente los contenidos de una caja fuerte usada por joyeros en el distrito Hatton Garden.

Los sospechosos, todos hombres británicos de entre 43 y 76 años, fueron interrogados en una estación de policía de Londres tras allanamientos matutinos coordinados en el norte de Londres y el distrito suroriental de Kent, dijo Scotland Yard.

La policía agregó que unas bolsas que contenían una cantidad significativa de objetos valiosos fueron recuperadas en una de las direcciones, pero no ofreció un valor para el robo.

El comandante Peter Spindler defendió el trabajo de la policía ante las críticas iniciales.

"Por momentos nos han pintado como un departamento de menor calidad, pero quiero asegurarles que de acuerdo a las más viejas tradiciones de Scotland Yard, estos detectives han hecho su mejor trabajo para brindar justicia a las víctimas de este crimen", aseveró.

Sin embargo, la policía dio el inusual paso de disculparse por lidiar mal con la alarma.

"Nuestro sistema para lidiar con alarmas y los procedimientos para trabajar con las compañías de monitoreo de alarmas no fueron seguidos", dijo la policía. "Nuestros procedimientos normales habrían resultado en la policía acudiendo a la escena, y nos disculpamos porque eso no sucedió".

El audaz robo provocó fascinación en todo el país. Los ladrones, vestidos con cascos y chalecos fluorescentes, entraron al área de cajas de máxima seguridad en el famoso distrito de diamantes de Londres, con bolsas y botes de basura con ruedas, para llevarse las joyas.

Trabajaron durante dos noches durante las festividades, taladrando a través de paredes de concreto de dos metros (6 pies) de espesor antes de acceder a la caja de seguridad, y después salieron con el contenido de decenas de depósitos de seguridad.

El superintendente de detectives, Craig Turner, pidió a las víctimas paciencia mientras la policía intenta clasificar los artículos recuperados.

"Los agentes de policía se pondrán en contacto con las víctimas", aseguró.