Excedente de trigo argentino ayuda a la economía boliviana

Excedentes en la producción argentina de trigo que abarató su precio favoreció al gobierno boliviano que retiró la subvención estatal a la harina, pero ahora afronta una huelga en las panaderías cuyos dueños amenazan con incrementar el valor del pan.

Propietarios y obreros de las panaderías dejaron de elaborar el pan en La Paz a partir del lunes y este martes la huelga se extendió a todo el país, dijo el dirigente del gremio, Daniel Lamas.

Para evitar una posible escasez del producto, el gobierno ordenó la víspera a los soldados hornear pan en los cuarteles.

"Es una situación de emergencia", dijo el ministro de Defensa Reymi Ferreira.

La ministra de Desarrollo Productivo, Verónica Ramos, justificó el retiro de la subvención ante una caída del precio por la saturación del mercado con harina argentina barata. "Ya no se justifica la subvención estatal", explicó.

Avelino Flores, gerente de la estatal Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos, dijo el martes que "los excedentes de la producción argentina, bajó los precios en el mercado local" lo cual ayuda a mantener el precio del pan sin subvención estatal.

El gobierno boliviano invirtió el año pasado 34 millones de dólares para subvencionar y mantener controlado el precio del pan de consumo masivo.

La víspera miles de panaderos marcharon en protesta por las calles de La Paz para rechazar el retiro de la subvención.

En los últimos años el gobierno alentó la producción de trigo que ahora cubre la mitad de la demanda local, pero la harina local es más cara.

El bajo precio de la harina y el retiro de la subvención desincentivará a productores locales con lo cual el país se hará dependiente de las importaciones, advirtieron productores.