Huelga de maestros en Francia por reforma educativa

El gobierno francés propuso una reforma educativa que pondría fin a los programas bilingües de élite en las escuelas intermedias y daría a los centros más capacidad de decisión sobre lo que hacen los alumnos, ante el temor de que la desigualdad entre los escolares suponga una amenaza para el sistema educativo y el futuro del país.

El gobierno socialista presentó su plan después de que un estudio internacional mostrara a Francia entre los sistemas educativos con más desigualdades del mundo desarrollado, con una gran dependencia de los resultados de los alumnos en función de su situación socioeconómica. Pero el plan ha recibido críticas tanto de los sindicatos de maestros, de tendencia izquierdistas, como de los conservadores franceses, en un debate similar a la controversia educativa en Estados Unidos.

Los profesores de escuela intermedia convocaron una huelga el martes. El gobierno quiere añadir clases multidisciplinares y reducir un respetado programa bilingüe en el que participa en torno al 15% de estudiantes más destacados, a cambio de expandir las clases de idioma extranjero a una gama más amplia de estudiantes más jóvenes. Los niños empezarán las clases de un idioma extranjero en el curso equivalente a primer grado, y del segundo en torno a los 12 años.

Sin embargo, los conservadores franceses se han centrado en un nuevo tema obligatorio en las clases de historia de escuela intermedia, titulado "Un mundo dominado por Europa: imperios coloniales, intercambios comerciales y comercio de esclavos". Otra unidad didáctica en apariencia más positiva con ese periodo histórico, titulada "Sociedad y cultura en la era de la Ilustración", es optativo.

El latín y el griego perderán importancia --ahora, el 20% de los alumnos de escuela intermedia aprenden un idioma antiguo-- pero seguirán como asignatura optativa de una hora semanal.

El plan no contempla cambiar el número de horas lectivas, de 26 semanales.

La propuesta ha dividido a los profesores, que temen que enfrente a los maestros entre sí en los cursos multidisciplinares, y los estudiantes serán los que paguen el precio de esa discordia.

"Creará una batalla entre profesores", dijo a France Television Jean-Remi Girard, un maestro francés.

Pero el gobierno francés está presionado para arreglar el sistema, después de que el estudio de 2012 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) determinara que el sistema educativo francés tiene grandes brechas entre niños ricos y pobres, especialmente en matemáticas. De los 39 países que participaron en el estudio PISA, sólo Taipei mostraba más desigualdad en los resultados de matemáticas.

"¿Cómo podeos aceptar que nuestro sistema educativo no puede fomentar todos los talentos, que tantos alumnos de escuela intermedia no dominan los básicos, no dominan los idiomas extranjeros?", escribió el lunes el primer ministro, Manuel Valls, en el diario Liberation. "En el mundo actual --un mundo globalizado, un mundo de intercambios-- esto es enviar a nuestros niños, y por lo tanto a nuestro país, a un punto muerto".