Irak envía refuerzos a Ramadi, en poder del Estado Islámico

Irak envió refuerzos para auxiliar a sus golpeadas fuerzas en Ramadi, una ciudad que ahora está en gran parte bajo control del grupo Estado Islámico, cuyos milicianos capturaron la víspera el principal complejo gubernamental allí, dijo el sábado un portavoz del ejército.

El general de brigada Saad Maan, portavoz del Comando de Operaciones Conjuntas, dijo a la televisión estatal que la coalición liderada por Estados Unidos apoyaba a los efectivos iraquíes con "dolorosos" ataques aéreos desde el viernes en la tarde.

Ibrahim no dio detalles de los combates en curso, pero describió como "positiva" la situación en el terreno y prometió que el grupo Estado Islámico será expulsado de la ciudad "en las próximas horas".

Los extremistas penetraron el viernes en Ramadi, la capital de la provincia de Anbar, mediante una ofensiva coordinada que incluyó tres estallidos casi simultáneos de coches bomba conducidos por atacantes suicidas. Los combatientes capturaron el complejo central del gobierno y otras partes estratégicas de la ciudad.

Autoridades locales señalaron que murieron decenas de elementos de seguridad y civiles, en particular familiares de los efectivos. Entre los fallecidos figuran 10 policías y 30 combatientes tribales aliados del gobierno.

El vicepresidente estadounidense Joe Biden conversó el viernes con el primer ministro iraquí Haider al-Abadi, a quien prometió la entrega de armas de mayor poder, como lanzacohetes AT-4 tipo bazuca para que enfrenten los coches bomba conducidos por atacantes suicidas, afirmó la embajada estadounidense en un comunicado.

Según el texto, ambos coincidieron en la "importancia y la urgencia de movilizar combatientes tribales coordinados con las fuerzas de seguridad iraquíes para contrarrestar al EIIL y garantizar la unidad de los esfuerzos entre todas las comunidades de Irak". El EIIL es uno de los acrónimos alternativos del grupo Estado Islámico.

Con apoyo de los ataques aéreos que comanda Estados Unidos, las fuerzas iraquíes y los combatientes curdos han logrado avances frente al Estado Islámico, como la captura de la ciudad de Tikrit, en el norte.

Sin embargo, los progresos han sido lentos en Anbar, una vasta provincia suní donde el enfado hacia el gobierno que encabezan los chiíes es profundo y donde las fuerzas estadounidenses batallaron durante años para repeler a una fuerte insurgencia.

Los soldados estadounidenses libraron algunos de sus combates más sangrientos desde la Guerra de Vietnam en las calles de Faluya y Ramadi.

Por otra parte, individuos armados irrumpieron en un apartamento en el centro de Bagdad, donde mataron a tres hombres y dos mujeres presuntamente implicados en prostitución, dijo la policía.

Ataques anteriores contra supuestas prostitutas fueron atribuidos a extremistas de las comunidades suníes y chiíes.

En el distrito Dora, en el sur de Bagdad, una bomba colocada en una calle estalló al paso de una patrulla del ejército, lo que causó la muerte de dos soldados y que otros tres quedaran heridos.

Una bomba pegada a un minibús hizo explosión y murieron dos pasajeros en el este de Bagdad, según funcionarios médicos. Nueve personas más quedaron heridas.

Autoridades médicas confirmaron los fallecimientos de todos los ataques. Todos los funcionarios hablaron a condición de guardar el anonimato porque carecen de autorización para declarar a la prensa.

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Los periodistas de The Associated Press Sameer N. Yacoub y Murtada Faraj contribuyeron a este despacho.