México: tres candidatos asesinados antes de comicios locales

Al menos tres personas que aspiraban a un cargo en las elecciones locales y estatales del próximo 7 de junio en México fueron asesinadas en estados azotados por la violencia de los carteles del narcotráfico.

El jueves personas armadas que iban en una camioneta dispararon contra Enrique Hernández, candidato a alcalde del municipio de Yurécuaro, en el estado occidental de Michoacán, cuando participaba en un mitin político en plena calle.

La fiscalía del estado dijo en un comunicado que además de matar a Hernández, candidato por el izquierdista Morena, los atacantes hirieron a otras tres personas.

Hernández era uno de los civiles que se alzó en armas en 2013 y participó en el movimiento de autodefensas que lucharon contra el cártel de Los Caballeros Templarios.

El fiscal del estado, José Martín Godoy, dijo a la televisión Milenio que Hernández había sido acusado de llevar a cabo "actividades ilícitas" aunque también era "muy querido" por otras personas. Durante el alzamiento civil, las autodefensas a menudo detenían gente o inspeccionaban propiedades en busca de Templarios sin las debidas garantías legales.

Yurécuaro es una localidad situada en la frontera con Jalisco, un área en la que el violento cartel de Jalisco Nueva Generación ha aumentado su influencia en los últimos tiempos, enfrentándose tanto con autoridades como con grupos criminales rivales.

También el jueves, un comando armado disparó contra Héctor López Cruz, aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a un puesto municipal en Huimanguillo, en el estado de Tabasco, en el golfo de México. En el momento del ataque, López Cruz regresaba a su casa después de un día de campaña con Erubiel Alonso, el líder del PRI en Tabasco.

Alonso describió Huimanguillo como "uno de los lugares más violentos y peligrosos de Tabasco" donde la violencia por el tráfico de drogas se une al tráfico de migrantes y a los asaltos, robos y otros crímenes.

Aseguró que el asesinato no amenaza las elecciones de junio pero indicó que los candidatos del PRI sólo harán campaña mientras haya luz del día. "Vamos a tomar precauciones y tendremos actividades solo de 9 a 5 para evitar provocaciones o ser víctimas del crimen", añadió.

Este mismo mes de mayo pero en el sureño estado de Guerrero otro candidato a alcalde por el PRI, Ulises Fabián Quiroz, fue asesinado.

Quiroz aspiraba a la alcaldía de Chilapa, una localidad que ha sido escenario de violentos enfrentamientos entre dos grupos criminales que se disputan la región. En noviembre se localizaron 11 cuerpos decapitados y amontonados en el borde de una carretera y desde entonces no han parado de aparecer cadáveres desmembrados, quemados o decapitados, lo que hizo complicado para el PRI encontrar a un candidato que sustituyera a Quiroz.

Y en marzo pasado fue asesinada una precandidata a alcalde también en Guerrero. Aide Nava González fue secuestrada y su cuerpo encontrado decapitado. Ella había anunciado sus planes para postularse a la alcaldía de Ahuacuotzingo por el Partido de la Revolución Democrática.

En pasadas elecciones la violencia no ha estado dirigida a ningún partido político en concreto y aspirantes de distintas formaciones se vieron afectados.

A principios de semana, un candidato a diputado por el izquierdista Partido de la Revolución Democrática fue secuestrado por hombres armados que lo retuvieron durante un día junto a tres asistentes en otra zona de Guerrero. La fiscalía dijo después que habían sido liberados sin sufrir lesiones.

José Antonio Crespo, analista del Centro de Investigación y Docencia Económica, señaló que la violencia electoral no es nueva en México. "Cada vez que hay elecciones, en los últimos años, desde el presidente Felipe Calderón cuando menos, hay este tipo de muertes, secuestros y amenazas", dijo.

Recordó, por ejemplo, el asesinato en 2010 del candidato a gobernador del norteño estado de Tamaulipas, Rodolfo Cantú, días antes de la jornada electoral y dijo que son varios los políticos que tiran la toalla por amenazas.

Asimismo, subrayó que aunque también hay violencia "política de un partido contra otro" la más preocupante es la generada por el crimen organizado porque "está revelando lo que ya sabemos, que ese problema está fuera del control del Estado mexicano".