Continúan las protestas contra proyecto minero en Perú

Una violenta protesta el jueves contra un proyecto minero en el sur de Perú dejó 12 heridos, al sumarse 53 días de manifestaciones que se han extendido al menos a cuatro puntos de esta región y en los que han muerto dos civiles y un agente.

Miles de habitantes del lugar exigen la cancelación de un gigantesco proyecto cuprífero del Grupo México, el mayor de ese país. Los agricultores del valle de Tambo se oponen al proyecto Tía María, de 1.400 millones de dólares, porque consideran que la mina a cielo abierto contaminará las aguas del río Tambo con las que riegan sus cultivos.

Grupo México afirma que utilizará agua del Océano Pacífico procesada en una planta desalinizadora.

Los choques en Cocachacra, con más de nueve mil habitantes y epicentro del conflicto, se produjeron en las lomas de este valle agrícola donde jóvenes autodenominados "espartanos", protegidos con escudos de madera, lanzaron con hondas cientos de piedras a los agentes. También arrojaron tres tubos rellenos de pólvora, conocidos como "cachorros".

Los enfrentamientos concluyeron al anochecer y el aire del valle quedó enrarecido por cientos de bombas lacrimógenas arrojadas por los policías. Se observó cuatro cascos policiales rotos y cientos de agentes cansados que bajaban hacia la carretera. A un kilómetro de distancia, el jefe de la policía peruana, general Jorge Flores, miraba el choque con binoculares rodeado de ocho camionetas policiales rurales y una escolta de cincuenta agentes.

Desde las alturas del valle también se observaban extensos arrozales amarillentos en la parte baja que comienzan a secarse porque los agricultores protestan desde fines de marzo.

"Queremos que la mina se vaya. No queremos negociación con el gobierno corrupto de Ollanta Humala que, por un poco de plata, quiere envenenar este valle que tiene tubérculos, frutas y arroz y donde vivíamos tranquilos hasta que vino esa minera mexicana y nos puso a policías y civiles en guerra", dijo a la AP la agricultora Rebeca Sánchez, quien junto a otras mujeres recogieron tres bolsones repletos de cartuchos de bombas lacrimógenas usadas que quedaron desparramados por la ciudad.

Por el conflicto, cientos de policías han llegado desde varias partes del país y puede vérseles dormir sobre los cultivos porque no han recibido sus remesas para alojamiento y alimentos.

"Un paro dura 48 horas; no es normal que dure 53 días", dijo Enrique Blanco, el jefe policial operativo, y confirmó que están gestionando el envío del dinero desde Lima.

Las manifestaciones también se extendieron hasta Arequipa, la capital regional ubicada a 80 kilómetros, donde estudiantes universitarios y obreros de la construcción lanzaron adoquines, armaron barricadas y chocaron en las cuatro esquinas del centro de la ciudad con policías que los repelieron con perdigones y bombas lacrimógenas. La televisora local ATV mostró a un manifestante con el rostro salpicado de sangre tras ser impactado por una de estas bombas.

El gobierno envió unos 2.000 militares a la zona para resguardar instalaciones públicas mientras otros 2.000 agentes buscan restablecer el orden público. Expertos afirman que la cifra de uniformados emplazados es similar a las movilizaciones de fuerzas de seguridad durante la última guerra interna (1980-2000) entre el estado y Sendero Luminoso.

Dos pobladores han muerto por balas que dispararon los agentes, mientras que un policía falleció el sábado por una fractura en el cráneo ocasionada por una piedra lanzada por los manifestantes. Otro agente sufrió severas fracturas con piedras hace una semana y los médicos le colocaron 10 placas de titanio y 29 tornillos, según informó la seguridad social.

Tras una actividad pública, el presidente Humala dijo a periodistas en Lima que aún no ha previsto declarar el estado de emergencia en la zona, lo que suspendería varios derechos constitucionales. El gobierno ha bloqueado temporalmente las cuentas bancarias de cuatro municipios para evitar que los alcaldes --opositores al plan minero-- usen el dinero público en apoyo de la manifestación.

En 2011 tres agricultores que protestaban contra el proyecto de la minera Southern Copper Corporation, perteneciente a Grupo México, murieron en un enfrentamiento con la policía.

Las exportaciones de la minería en Perú representan el 62% de las ventas al exterior. El país andino es el tercer productor mundial de cobre.

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Franklin Briceño reportó desde Lima