Mueren 28 personas en ataque del gobierno sirio

Helicópteros del gobierno sirio lanzaron el martes una bomba de barril en un barrio en el norte de la ciudad de Alepo, el cual alcanzó una terminal de autobuses repleta y dejó al menos 28 muertos, dijeron activistas.

En el ataque en el barrio Jisr al-Haj resultaron heridas casi 30 personas más, indicó el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña. El grupo señaló que la cifra de víctimas fatales podría aumentar porque muchos heridos están en condición crítica.

Los Comités de Coordinación Local, otro grupo de monitoreo, señalaron que se cree que aproximadamente 50 murieron en el ataque. Sólo proporcionaron los nombres de 13 y dijeron que era difícil identificar los cadáveres.

Ambos grupos tienen su sede en el extranjero y dependen de redes de activistas en Siria. El Centro de Medios de Comunicación de Alepo, con sede en esa ciudad, dijo que murieron más de 40 personas. La discrepancia en la cifra de muertos no es algo inusual.

El Centro de Medios de Comunicación de Alepo colocó en internet un video que supuestamente muestra rescatistas que extinguen el fuego de autobuses incendiados mientras confusos civiles tratan de retirar trozos de automóviles o motocicletas entremezclados con los cadáveres.

Alepo, alguna vez la ciudad más grande de Siria, es un importante campo de batalla en la guerra civil de la nación, dividida en barrios controlados por rebeles o por el gobierno. Los insurgentes controlan mayormente la zona rural.

A principios de este mes, Amnistía Internacional condenó enérgicamente el uso de bombas de barril por parte del gobierno, ya que dijo que éstas provocaron la muerte de más de 3.000 civiles en Alepo el año pasado.

Mientras tanto el martes, el grupo de asistencia internacional Handicap International advirtió que Siria está tan inundada de armas y bombas que las 5,1 millones de personas que viven ahí, incluidos dos millones de niños, están en riesgo constante. Hizo un llamado a todas las partes en el conflicto a acatar la ley humanitaria internacional y terminar de inmediato el uso de explosivos en zonas altamente pobladas.

El conflicto en Siria, ahora en su quinto año, ha derivado en la muerte de más de 220.000 personas y ha dejado al menos un millón de heridos.

En un indicio del peligro que enfrentan los civiles, dos motocicletas cargadas con explosivos estallaron en la ciudad de Homs, en el centro del país, lo que dejó al menos cuatro muertos y 28 heridos, dijeron los medios de prensa sirios. El grupo Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad, e indicó que tuvo como blanco barrios donde residen miembros de la secta minoritaria alauí a la que pertenece el presidente Bashar Assad.