Rousseff promete involucrarse más con Olimpíada

La presidenta brasileña Dilma Rousseff prometió que se involucrará más con los preparativos para los Juegos Olímpicos que se inaugurarán en Río de Janeiro dentro de menos de 15 meses.

Rousseff se reunió el martes en Río con organizadores de los Juegos; con el gobernador del estado de Río de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, y con el alcalde de la ciudad Eduardo Paes.

La mandataria manifestó su deseo por "afinar" ciertos preparativos pero no planteó públicamente alguna preocupación específica.

"Tenemos que mostrar nuestro país mediante la organización de los Juegos y la seguridad", consideró. "Tenemos que garantizar la belleza del Parque Olímpico con una construcción que muestre una puntualidad perfecta".

Río enfrenta severos problemas de contaminación del agua en las sedes para la vela, el remo y el canotaje. Los problemas se remontan a décadas y los organizadores deben encontrar soluciones en cuestión de meses.

El organismo rector de la vela en el mundo ha amenazado con retirar sus competiciones de la contaminada Bahía de Guanabara, ante el temor de que la basura que flota ahí afecte el desarrollo de las pruebas o de que algún deportista enferme por su contacto con las aguas sucias.

Asimismo, los organizadores reconocieron desafíos para concluir muchas instalaciones que se utilizarán en los juegos, aunque han considerado que los rezagos son menores.

También habría preocupaciones por la inseguridad. Son comunes los tiroteos que matan a policías, narcotraficantes o testigos desafortunados en las barriadas de la ciudad, conocidas como "favelas".

Rousseff visitó también una ampliación de una línea del tren subterráneo que vinculará el centro de Río de Janeiro con el suburbio occidental de Barra da Tijuca, donde se realizará buena parte de las pruebas olímpicas. Los organizadores esperan que la línea esté operando semanas antes de la inauguración de los Juegos.

La presidenta comentó que tenía previsto volver en los próximos meses para reunirse con organizadores, así como con funcionarios estatales y locales.

Se preguntó a Rousseff si un escándalo que involucra sobornos por 2.100 millones de dólares en la petrolera estatal Petrobras --incluidos pagos a políticos y empresas constructoras-- afectaría a las empresas encargadas de concluir las sedes olímpicas.

"No percibo algún impacto que esto pudiera tener en los proyectos olímpicos", respondió Rousseff. "No hay nada que muestre que esto pudiera tener un impacto".